1. El primer día


    Fecha: 07/12/2022, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Shasra, Fuente: CuentoRelatos

    Habíamos quedado para comer en el Hostal La Gavina, era un lugar bastante lejos de casa y con el nivel que hay en ese local era poco probable que ni a ti ni a mí nos reconociéramos, aunque tú, al no estar comprometida, tampoco era problema. Llegamos cada uno con nuestro coche, de hecho, eran los más sencillos del parking, cuatro Ferraris, algún Lamborgini... "buenas tardes Shasra, me alegro de que hayas venido", "hola Xavier, ya sabías que no fallaría". Dos besos en cada mejilla, aunque al cambiar de lado nuestros labios se frotaron ligeramente, mientras nuestras manos estaban cogidas más tiempo del que indica la cortesía, como si quisiéramos retener el tacto el uno del otro. Pero con actitud digna como si no pasara nada entramos dentro.
    
    Mesas separadas que permitían hablar tranquilamente. Una comida buena, o más que buena, acompañada de un vino sabroso; pero lo mejor de todo fue nuestra conversación, no parábamos de explicarnos y preguntarnos cosas, como dos ametralladoras. Me gustaba mirarte y contemplar tu sonrisa, tus ojos y tus labios y vi que te gustaban mis manos. Yo, con la excusa de que te había caído la servilleta, me levanté para dártelo muy cerca, quería sentir tu olor y que tú sintieras el mio. Nos atraíamos pero no lo dijimos.
    
    Nuestros ojos estaban un poco vidriosos, habíamos pedido cava después del vino. Salimos fuera, pero a las cuatro de la tarde el calor era insoportable y tuvimos entrar dentro para buscar un lugar y seguir la conversación. De golpe, ...
    ... paseando y conversando por uno de esos pasillos te cogí de la cintura, deseaba hacerlo desde el día que te conocí, aunque era virtualmente, tienes un no sé qué seductor. Tú, me dejaste hacer, y lentamente me fui acercando tus labios a los míos y nos dimos un beso. Tú, no te apartaste y cuando yo lo quería hacer me pusiste la mano en la cabeza y me acercaste a ti, el beso pasó a ser largo e intenso, nuestros labios pugnaban para ver quien chupaba y besaba más al otro, nuestras lenguas se buscaban y entraban en la boca del otro en busca de placer, gemías de placer y no queríamos parar nunca. "Shasra", "Xavier" nos decíamos flojito mientras nuestros labios no se podían separar. Nuestros cuerpos estaban completamente juntos, sintiendo el deseo uno del otro. Poco a poco fui separando mis labios y los conduje hacia aquella parte que une tu labio de arriba con el de abajo, dulce placer. Subí por la mejilla, luego la nariz, hacia la frente y bajé por tu otra mejilla en dirección a tu cuello, te dejabas hacer, la piel del brazo la tenías rizada, y de repente cuando mis besos se acercaban a tu cuello tú te tiraste sobre el mío. Como pude me deshice y te devolví la moneda, tu cuello izquierdo estaba al descubierto y fue víctima de mis besos, lametones, chupadas... tus piernas empezaban a desfallecer y tu piel me excitaba de lo más.
    
    Una camarera que atendía las mesas de fuera salía de una habitación pequeña, allí guardaban las toallas. Te volví a coger de la cintura y te dije "quieres ...
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