1. Metralleta


    Fecha: 09/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Platanomaduro, Fuente: CuentoRelatos

    Metralleta era una señora que cuida de nuestros hijos cuando mi esposa y yo salimos. Le decimos así, porque habla muy rápido y es difícil entenderla a la primera.
    
    Yo siempre bromeo y me meto con ella, y le vivo diciendo que ella estuvo congelada del cuerpo para abajo, porque solo envejeció de cara nomás.
    
    En una oportunidad la muchacha de servicio renunció y mi esposa no consiguió un reemplazo. Así que terminó haciendo contrato con la fiel Metralleta. Todo transcurría normal hasta que un día cualquiera, Metralleta entró al baño sin avisar y me consiguió depilándome los huevos... Pensé que iba a salir del baño rápidamente, pero no fue así. Me dijo con su hablar rápido... “y Ud. qué está haciendo?”, mientras se reía; a mí me dio risa la situación y la pregunta y le dije... “aquí rasurando el regalito que te voy a dar de utilidades en diciembre”. Se rio a carcajadas y se burló de mi diciendo... “no será que se quita los pelos para que se le vea más machete porque lo tiene corto?”. Yo me reí y le dije que se preparara y afeitara el sobre donde se lo iba a meter, o si no le gustaba depilarse, que se lo dejara peludo, que para mi era como un sobre de manila. Nos reímos los dos y así como entró, se fue.
    
    Yo después de la situación me di cuenta que estaba con una erección y ni me había fijado, y de que fue tan natural y espontáneo que ni yo me inmuté, ni ella se apenó. Desde ese día las bromas de Metralleta y yo eran más en confianza y más atrevidas y de doble sentido cuando ...
    ... mi mujer no estaba en casa. Una vez en esa bromeadera Metralleta me preguntó si no quedaba pintura blanca atrás, refiriéndose al almacén que estaba en la parte trasera de la casa, yo le dije que la pintura atrás se la iba a regar toda yo cuando se descuidara; ella como siempre y sus ocurrencias se ríe y contesta... “pero no me la vaya a pintar con brocha... me la pinta con rodillo, y le das varias manos”. Nos reímos y cada quien siguió en lo suyo.
    
    Un día mi esposa se fue con sus colegas de la universidad a un congreso en otra ciudad, la ida era por dos días de diciembre. La dejé en el aeropuerto y la despedí, volviendo a casa me envió un mensaje: “cariño le dije a Metralleta que se quedara estos dos días en casa para que se encargue de los niños si tienes que salir o visitar a tus amigos y no tengas que quedarte prisionero con ellos”. Cosa que me pareció genial ya que había partida de softball ese fin de semana.
    
    Regresé a casa y ya Metralleta tenía la casa acomodada, niños bañados y jugando, almuerzo listo y le pedí que comiera conmigo para no hacerlo solo. Bromeamos como de costumbre, yo diciéndole que su marido se iba a poner celoso cuando supiera que yo le podía echar dos polvos más que él, ella me decía que polvo era todo lo que yo levantaba y que su marido lo que echaba era polvazos... nos reíamos de las bromas. En unas de esas jugaderas ella me dice... “y ahora se le fue la mujer y lo dejó sólo dos días va a tener que jalársela Ud. mismo, porque la doña me dijo que ...
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