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Las hijas de mi novia: Dani, Mica y Juana
Fecha: 21/12/2022, Categorías: Incesto Autor: elgato1976, Fuente: CuentoRelatos
... jugamos a vivir todos juntos en su casa hasta que termine la cuarentena. Sería una linda aventura, y de paso nos mostraría más imperfectos, más de entrecasa. Y fue así que con poca ropa y pocas cosas, anclé en la casa de Romina... y sus hijas. El sexo con Romi siempre fue el pináculo de nuestra relación. Juntos habíamos descubierto muchas cosas que ignorábamos, muchas técnicas, muchos juegos, nuevas caricias, nuevas formas de dar y recibir placer. Nuestra frecuencia sexual había pasado de varias veces diarias, a al menos una vez por día, y finalmente no pasaba más de un día sin tener alguna acción que nos tuviera desnudos en la cama (o en la ducha) Una mañana en que Romi tenía que iniciar su tarea temprano, nos despertamos un rato antes de que suene la alarma porque el sol entraba por la ventana que habíamos dejado abierta la noche anterior. La miré cuando recién abría los ojos, con las sábanas que le tapaban las piernas y dejaban ver su desnudez de cintura para arriba. Sonrió, me dijo "hola mi amor" y me dio un beso tierno y dulce. Yo respondí el beso y la abracé, sin perder la oportunidad de apoyar mi erección matutina en su monte de Venus. Romi se sonrió y me miró fuerte. -Qué pasó? nos despertamos contentos hoy? -Sabés que siempre que dormimos juntos me despierto con todo duro, mi amor. En realidad siempre me despertaba con la pija muy dura, era normal y estaba acostumbrado desde la adolescencia a eso. Seguimos mirándonos y besándonos, al tiempo que ...
... Romi me agarraba la verga y me pajeaba de manera lenta y constante, yo le pasaba un pulgar por sus pezones, pellizcando ocasionalmente uno y otro. Le encanta que le aprieten los pezones mientras le muerden el cuello, y eso es siempre un buen inicio. Romi empezó a gemir despacio, con los ojos cerrados y tirando la cabeza hacia atrás, en claro gesto de estar buscando su placer. Con su mano derecha me rodeaba la pija y con la izquierda me acariciaba los huevos y me tocaba el espacio entre los huevos y el ano, y rondaba mi ano propiamente dicho. No tardé mucho en empezar a tener palpitaciones en la verga y tirar gotitas de líquido seminal, que lubricaba la punta de mi pija para hacer más placentero aún el juego. Mi mano se había metido entre sus piernas y de a poco había empezado a jugar con su vulva, haciendo que gradualmente Romina fuera abriendo sus piernas para darme paso a todo lo que venía. Con los dedos empecé a separar sus labios y como era de esperar, ya estaba toda mojada, como si hubiéremos estado jugando desde hacía tiempo. Siempre me asombró su capacidad de mojarse en tan poco tiempo. Ella decía que era porque yo realmente la excitaba. Yo creo que es un don que le dieron, y lo aprovecho al máximo. Despacio, y sabiendo que mis dedos se habían untado yo con sus jugos, empecé a meter la punta de los dedos medios en su concha. Forzó abrir aún más sus piernas, las sábanas cayeron al piso y quedamos desnudos sobre la cama, con nuestras manos completamente ocupadas en la ...