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Jugando con un hetero
Fecha: 23/12/2022, Categorías: Gays Autor: Semin25, Fuente: CuentoRelatos
Hola a todos. De nuevo por aquí para contaros otra de mis experiencias. Ésta es un poco especial porque así como todas, las otras alguno de mis amigos las conoce, esta es la primera vez que la cuento y el anonimato me ayuda a hacerlo. Ocurrió hará unos cinco años en plena vorágine sexual mía. Los que me habéis leído alguno de mis relatos anteriores ya sabéis como soy y donde trabajaba. Pues bien estando en el trabajo se acercaba un vecino que me conocía desde pequeño y que ya alguna vez me había hecho alguna broma un poco "subida" de tono. Este vecino rondaba los 63-64 en el momento en que ocurrió todo y yo pues unos 35-37. Es un tipo de más o menos 1.70 y unos 80-85k, fornido de piel moreno por su trabajo al aire libre y de carácter muy jocoso o al menos conmigo. Vino una vez a mi trabajo y bromeando me abrazó por detrás e hizo como que me follaba y se puso a reír. Eso junto con su carácter jocoso conmigo y que siempre que me veía quería quedar conmigo para tomar un café, me hizo creer que quizás quería alguna cosa más. Lo que hace la imaginación cuando estás caliente y te gusta alguien como me gustaba él a mi, Yo fantaseaba con que me follara aún a sabiendas que estaba casado y con hijos. Pues bien, una de las veces que quería invitarme a un café y a lo que yo nunca tenía tiempo, le pedí su número de móvil para quedar algún día y el me lo dio. Un día quedamos a tomar un café en el bar de un hotel del pueblo y sentados en la barra mientras hablábamos de cosas me ...
... puso la mano en la pierna y me dijo que el próximo café lo haríamos en su casa. Yo le dije que no quería importunar en casa estando su mujer y me dijo que vivía solo en una casa a unos kilómetros del pueblo haciéndose cargo de la casa y del ganado y que solo iba a su casa, donde estaba su mujer, a hacer las comidas pero que no dormía allí casi nunca. Que hubierais pensado vosotros? Yo pensé para mí que estaba en lo cierto y que quería rollo. Como tenía su móvil nos enviábamos mensajes de vez en cuando y cuando me decía para cuando el café yo le decía que pronto que yo llevaría el café y que el pondría la leche a lo que él respondía que leche tenía mucha. Sus emoticones de guiños me hacían creer que estaba también por la labor. Tanto me lo creí que le dije que quería comentarle una cosa (decirle que me gustaba y que si quería tener sexo conmigo). Me dijo de quedar en el mismo bar a tomar un café y le dije que era personal lo que quería hablar. Me invitó a ir a su casa, la que estaba a las afueras del pueblo y donde vivía solo, para poder charlar con más discreción. Llegó el día y yo acojonado por lo que pudiera pasar por si me equivocaba y me daba una paliza, me acerqué hasta allí. Él estaba en el patio trasteando cuando llegué. Iba vestido con unos pantalones de camuflaje caquis (le gusta la caza) y una camisa también caqui un poco desabrochada por donde se le escapaba un vello plateado que se notaba aún más con su piel morena. Me saludó muy amigablemente y después de ...