-
Soy la puta de mi ahijado (VII)
Fecha: 28/12/2022, Categorías: Incesto Autor: amadecasamari, Fuente: CuentoRelatos
... estaba ardiendo, pues me pareció rapidísimo que comenzaran a correrse uno tras otro tanto en mi boca, chocha, como culo, inundándome mis tres agujeros con su esperma. Tras acabar, se levantaron todos los 5 y mi ahijado y agarrándome de mis axilas me hicieron poner de rodilla y ellos formaron un círculo a mí alrededor, comenzando a masturbarse los seis a la vez, hasta que uno tras otro se corrió de nuevo. Cuando le llegó al primero me dijeron que abriera lo más que pudiera mi boca y que procura mantener en ella todo el semen que me iban a comenzar a echar, pero que procurará no tragarlo ni escupirlo. Yo les hice caso y mientras ellos se masturbaban y comenzaban a correrse yo me acariciaba mis tetas, un poco por los nervios que tenía y un poco por la excitación que sentía. Era la primera vez que me follaban en un cine y lugar público y encima por cinco hombres completamente desconocidos que hacía medía hora o una hora no conocía de nada. También porque deseaba con todas mis ganas sentir placer y como ya sabes mis pechos son una de las zonas más erógenas y sensibles que tengo y que al tocármelo más placer y caliente me ponen. A ellos parecía gustarles y excitarles ver cómo me manoseaba y acariciaba mis grandes tetas, y uno a uno se fueron corriendo en mi boca y en la parte de mi cuerpo que mejor les cogía. Cuando uno terminaba otro le seguía, casi sin parar y poco a poco mi boca y mi cuerpo se fueron llenando de semen. Ya no solo tenía llena mi boca de su leche sino toda mi ...
... cara y mi pelo e incluso parte de mi espalda y de mis pechos. El que se me escapaba de mi boca, me goteaba por mi barbilla y caía sobre mis pechos que a su vez corría hasta mi barriga. Mi ahijado fue el último en correrse, y estoy por decir y asegurar que su cantidad fue la mayor de todas. Es lógico, pensé, es el más joven de todos, pues los demás todos eran hombres maduros y algunos rozando los 65 o 70 años, y su aspecto al menos de dos de ellos era bastante desagradable. Cuando terminaron los seis de correrse se quedaron jadeando y cansados contemplándome, asombrados de ver mi cara blanca de semen y mi boca abierta y también toda llena. Entonces mí ahijado delante de todos me dijo: “Maribel demuestra a nuestros amigos lo puta que eres, trágate todo lo que tienes en tu boca sin que se pierde ni una gota”. Yo haciéndole caso cerré mi boca y me lo trague todo por completo, y al acabar, abrí de nuevo la boca otra vez para que todos comprobaran que me lo había tragado. Entonces varios de ellos me dieron sus pañuelos para que me limpiara, se los cogí y me fui limpiando mi cara, pelo, pecho, coño, culo y resto de mi cuerpo y después les devolví los pañuelos para que tuvieran un recuerdo mío y de esa tarde. Tras esto me dirigí a la butaca donde tenía mi ropa, seguida por todos, me vestí y del brazo de Raúl salimos del cine. Me sentía toda pegajosa y notaba como mi estrecha y corta ropa se pegaba a los restos que aún había en mi cuerpo del semen de todos los hombres ...