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Soy la puta de mi ahijado (VII)
Fecha: 28/12/2022, Categorías: Incesto Autor: amadecasamari, Fuente: CuentoRelatos
... contigo y como el padrino es cliente les he pedido que nos den una buena mesa y que este bien situada en el comedor”. Yo no sé porque, me parece bien lo que dice, sin llegar a pensar que para ello tendría que pasar andando y como iba vestida por todo el barrio. Salimos y comenzamos andar camino del restaurante y me daba la sensación que mis vecinos nos miraban y sobre todo a mí. Comencé a sentir un poco de vergüenza. Me cruce con la mujer de Juan, mis vecinos, ella me miro extrañada pero me sonrió y yo la devolví la sonrisa. Como era de esperar Ezequiel el vecino mayor de la esquina (ya viudo) estaba en la entrada de su casa y no pudo quitar sus ojos de mi cuerpo durante todo el tiempo que pudo estar viéndome, pero esa vez no era capaz de articular palabras para piropearme, se quedaba atascado pareciendo al hablarme un tartamudo. Cuando dejamos el barrio, Raúl me dijo: “¿Te has dado cuenta lo guapa y juvenil que vas que todos tus vecinos han quedado sorprendidos al verte?” Yo le contesto: “Si se han quedado sorprendido al verme, pero yo pienso que es de lo escotada y provocativa que voy no de lo que tú dices. Pues la verdad Raúl es que después de ver como se me han quedado mirando la gente de mi barrio, estoy preocupada, porque pienso que me han tomado por una descarada y que he estropeado el concepto de mujer decente que tengo en el barrio. Espero que solo sean imaginaciones mías.” Así seguimos andando como veinte minutos más hasta que llegamos a la puerta ...
... del restaurante, eran la 1,40 h de la tarde y por consiguiente aún temprano para que hubiera muchos clientes. Entramos y solo había dos mesas ocupadas una en un rincón y la otra próxima a la puerta. Nos saludó el camarero, pues a mí me conocía de haber estado en más de alguna ocasión con mi marido allí. Le noté sorprendido al verme así vestida, pues siempre había ido con ropa elegante y vamos a llamarla decente, en vez de ropa tan corta y “juvenil” como decía que iba mi ahijado. Raúl le dijo que teníamos reservada una mesa a su nombre y nos puso prácticamente en el medio del comedor. Nos sentamos y tras pedir y servirnos comenzamos a comer. Todo transcurría normalmente cuando a eso de las 2,00 de la tarde entraron un grupo de 4 hombres, dos de ellos de la edad de mi marido otro de unos treinta y pocos años y el cuarto era un jovencito que no aparentaba tener más de 20 o 22 años, eran los compañeros de oficina de mi marido. Uno de ellos se acercó a nuestra mesa al vernos y me saludó dándome un beso en la mejilla y pude ver que al hacerlo no apartó sus ojos del canalillo de mis pechos y de mi escote, y después me dijo: “¿Qué sorpresa Maribel, no esperaba verte aquí? ¿Qué estas esperando a Pepe? Es que le hemos dicho que nos veníamos a comer y no nos ha dicho nada de que tú le estuvieras esperando. Es más nos ha dicho que él hoy no bajaría aquí, pues había quedado con un cliente un poco más tarde en Casa L… (Dijo el nombre de otro restaurante de la zona)” Entonces yo un poco ...