1. Karen. Una puta madura (X): La broma de la Viagrita


    Fecha: 28/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Forman, Fuente: CuentoRelatos

    ... jadeaba como una loca con esas dos grandes vergas de 19 centímetros una en su orto y otra en su coño haciendo un sándwich.
    
    -Vaya huevos lleváis de llenos, eh? 4 huevos para mi.
    
    Era cierto. Sus cojones estaban duros como piedras. Sin duda alguna les deberían de doler a tenor por la presión de sus pollas y lo pequeño de sus testículos. Estaban ansiosos por desahogarlos en mi pero no lo lograban pese a la generosa mamada les estaba haciendo.
    
    Pero eso no era lo que quería.
    
    Me puse a cuatro patas en el sofá y con mis manos les abrí mi culo para que vieran como colgaba mi almeja chorreando y como mi culo estaba totalmente lubricado.
    
    -Vamos, tíos... que me apetece sándwich...
    
    Lo pillaron a la primera. Enrique se situó debajo de mi clavando su polla en mi coño. Comenzó a moverse sobando y chupándome las tetas y me besaba sin parar.
    
    Pude observar como las piernas de Ramón se situaban detrás de nosotros anhelando tener su polla en mi culo. Con sus grandes manos comenzó a agarrármelo con fuerza e introdujo su dedo corazón en el que clamaba ya esa polla. La introdujo poco a poco gimiendo desesperadamente hasta que logró calarla hasta sus duros huevos de negro zumbón.
    
    Cuando lo hizo, un sollozo escapó de todo mi ser. Estaba llena de las pollas de esos hombres. Imaginé que si hubiese un tercero me tragaría su rabo hasta el fondo de mi garganta. Eso me hizo sentir muy sucia y me puso muy cachonda a la vez pero diré a los lectores que aún ensartada por esas dos ...
    ... pollas soy una mujer respetable.
    
    De vez en cuando, Ramón sacaba su verga y se la untaba de lubricante con sabor a fresa.
    
    -Qué rabos tenéis. Dadme fuerte, tíos. Alcancé a musitar, si bien no recuerdo del todo esa frase mientas Enrique se metía mis tetas en la boca. De vez en cuando se salía su polla de mi coño y la volvía a meter con sus manos fácilmente, cosa que aprovechaba Ramón para empujar aún más fuerte mi culo cogiéndome de mis grandes pechos de mujer madura con sus negras manos. Sin embargo Ramón y conforme mi culo se dilataba cada vez estaba más dentro de mi.
    
    -Qué culo tienes, Karen! Exclamó Ramón.
    
    Comencé a comprimir mi culo y vagina a la vez para atrapar esas dos pollas sin que se salieran. Ellos bramaban de placer al intentar moverlas y sacarlas.
    
    -Mmmm....!!! No sabía que esto le habíais hecho a mi amiga era tan bueno... chicos... Os lo reserváis, eh? Me voy a correr enseguida y quiero más polla...!
    
    Efectivamente. Me corrí con esas dos serpientes que se retorcían dentro de mis agujeros. Lo hice como una perra y gimiendo como una loca.
    
    Llegados a este punto ambos se separaron de mi y me senté en el sofá para reponerme pero sabía lo que querían de mi esos dos golfos...
    
    Seguían sin poderse correr. Cogieron sus pollas en sus manos y las agitaron con fuerza. Acerqué mi cara a ellas y toqué sus estómagos y muslos que estaban tensos como cuerdas.
    
    Admiré la fuerza bruta de esos hombres. Siempre pensé que la fuerza de un tío radica en como unos muslos ...