1. Mi marido sacó la putita que vivía en mi (Parte 4)


    Fecha: 28/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: faraongus, Fuente: CuentoRelatos

    ... momentos en los que hay que hacer fuerza -pregunto Pablo, mientras terminaba el desayuna y se levantaba de la mesa en dirección al lavado.
    
    -Vos crees que Andre no es fuerte?? toca estos brazos -dijo Mariano, a lo que Pablo no dudo y pego su cuerpo al mío para tocar mis brazos, yo al sentir esa verga cerca mío no pude más que estirar mi mano y llevarla hasta su paquete.
    
    -Uffff Andreita parece que no te alcanzo con lo de anoche –Dijo Pablo mientras se acercó para darme un beso, yo mire a Mariano quien con un guiño de ojo se colocó bien detrás mío y ya sus dos manos levantaban mi remera dejando mis tetitas al aire como ofreciéndoselas a su primo, este no dudo en besarme y mientras lo hacia también tocaba mis pezones junto a las manos de mi marido.
    
    -No quiero ser agua fiestas -dijo Walter pero tenemos que salir antes de que haya más tránsito.
    
    -Si tenés razón –dijo Pablo
    
    -Te vas y me dejan así? -pregunte angustiada, quería esa verga una vez más y él se alejaba de mi cuerpo.
    
    -Si flaquita, es que la ruta más tarde se pone terrible, son 800 km desde Bs As a Córdoba.
    
    -Entonces que vas a hacer? Trabajas conmigo o no? Pregunto Walter
    
    Yo mire a Mariano, con carita de pena y él me dijo:
    
    -Amor la decisión es tuya, querés trabajar con Walter anda ya.
    
    -De verdad mi amor??
    
    -La otra semana volvemos a Bs As con una carga, podemos venir y si no te gusta el trabajo te quedas –Dijo Walter.
    
    -Dale Andre, anda y proba si te gusta -dijo mi marido.
    
    Yo volé a ...
    ... vestirme y en pocos minutos tenia listo el bolso con unas pocas ropas, total era verano y no necesitaría mucho. Le di unos cuantos besos a Mariano que depositaba toda su confianza en mí y de un salto subí al camión, la aventura empezaba, así partimos rumbo a la cuidad de Córdoba, el viaje estaba muy divertido, risas, chistes, todo era muy emocionante, cerca de las 11 de la mañana un desperfecto nos dejó sin aire acondicionado y el calor en la cabina del camión comenzó a sentirse, los hombres bajaron las ventanillas, pero el aire que entraba desde afuera también era caliente, yo iba en el asiento en medio de ellos dos, pero el calor se hacía insoportable por lo que ellos se quitaron las remeras que traían puestas y yo hice lo mismo quedando tan solo con sostén, que antes de salir de casa me había puesto.
    
    -En el próximo pueblo vamos a parar para almorzar y vemos si podemos arreglar el aire acondicionado –dijo Walter
    
    Al llegar a un parador Pablo y yo fuimos a buscar donde almorzar mientras Walter hacia revisar el camión. Al regreso nuestro la cara de Walter era muy larga.
    
    -Que paso, no se puede arreglar? -Pregunto Pablo
    
    -siiiii pero el arreglo es caro, no acepta tarjetas y otro lugar no hay.
    
    -Ahhh, nooo, dejame que hablo con el hombre -dije yo, dispuesta a llegar a un acuerdo o convencerlo.
    
    -Hola, no hay manera de que nos puedas arreglar el camión y la otra semana cuando pasamos te pagamos? -dije
    
    -No flaquita, ya le dije a tu marido, sabes cuantos no me pagaron ...