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¿Te vas correr para mí, putita?
Fecha: 01/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
Nazarena era una joven rellena, muy guapa y que llevaba su cabello recogido en una coleta que le caía frontalmente por el lado izquierdo, estaba sentada en un sofá delante de su tía Elizabeth, que era una manicura, de 40 años, alta, de cabello negro, labios gruesos, tetas grandes y poca nalga. Pintando la última uña. -... ¿Y cómo lo llevas sin el pelma? -Ya va para ocho meses que rompimos. Es historia. -Pero las necesidades siguen ahí. -Hay formas de cubrirlas. -Dímelo a mí que aún esta mañana me hice una paja. -Pero tú tienes al tío. -Tu tío debe tener otra, ya que a mí se acerca una vez al mes. Esa otra era Nazarena y su tía se había enterado recientemente, pero tenía planes con ella. Nazarena le dijo: -No creo, no tiene cara de adúltero. -¿Y qué cara tienen los adultos? -Era un decir. -¿Un decir? ¿Qué pensarías si te dijese que me gustaría coger contigo? -Que sí, que tiene. -¿Qué tengo qué? -Ganas. -¿Lo hiciste con alguna mujer? -No, no sabría qué hacer con ella. -Yo sí que sabría qué hacer contigo, putita. Nazarena soplando en una uña para que secase el esmalte se puso seria. -¡No me llames putita, carajo! -Es que quiero que seas mi putita. -Aunque quisiera matar la curiosidad, que no quiero, eres mi tía. Elizabeth estuvo por decirle que también su marido era su tío y se lo estaba tirando, pero le dijo: -Tu tío es José Luis, yo no soy de tu sangre. Le acarició el lado izquierdo de la cara con el ...
... dorso de la mano derecha, y después jugando con su coleta, le dijo: -¡Eres tan hermosa! Nazarena bajó la cabeza. Se la levantó con dos dedos, la miró a los ojos y le dio un pico. -¿Cogemos? -Pare tía, pare que se me está mojando la cuca. Las palabras de la sobrina espolearon a la tía. Le dio otro pico y ya Nazarena abrió la boca para que la lengua de su tía se juntara con la suya. Después de los besos, Elizabeth se arrodilló delante de su sobrina, le metió las manos debajo de la falda y le cogió las bragas, Nazarena se levantó y subió la falda, Elizabeth le quitó las bragas. Nazarena se echó hacia atrás y se abrió de piernas. La boca de Elizabeth iba hacia el coño de su sobrina cuando sintieron que se abría la puerta de la casa, Nazarena se puso las bragas a toda hostia y Elizabeth se volvió a sentar en su sillón. Entró en la sala José Luis y le preguntó a su mujer: -¿Cómo va esa manicura? -Ya terminamos. José Luis, un hombre de 44 años, moreno, alto y fuerte, se sentó en un sofá, encendió la televisión con el mando, y se puso a mirarla. Nazarena se levantó con la manicura hecha y les dijo: -Yo ya me voy. Elizabeth no la iba a dejar marchar sabiendo que podía mojar. -Es muy tarde y la calle está peligrosa. ¿Por qué no te quedas a dormir aquí? Nazarena vio sus intenciones y le agradó la idea, pero le dio vueltas a la cosa para que su tío, tío y amante, no desconfiase. -Solo tenéis un dormitorio. No me agrada dormir en el sillón, pero ...