1. La familia se respeta


    Fecha: 05/01/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Una semana faltaba para mi boda y más que estar nervioso por si me daban el si ¡yo estaba nervioso esperando que no me escucharan entrar a la casa de Lourdes!
    
    Ella me había dado un juego de llaves para que entrara cuando quisiera, esa noche fría tenía muchas ganas de fornicar con ella, y es que mi Lety no estaba y la vería hasta la boda, Yesenia estaba enojada porque la compartí con otro y mis queridas amigas estaban enojadas porque me casaba, así que la única que me quedaba era mi tía Loulu.
    
    Entre sigilosamente a la casa, ella no vivía sola, Yesenia su hermano David y su hermana de Lourdes Martha habitaban esa casa que se encontraba en lomas de Chapultepec.
    
    Subía la escalera casi a gatas, su habitación estaba hasta el rincón del segundo nivel, abrí la puerta sin hacer ruido y la vi, ¡estaba acostada de ladito con un sexi blusón enseñando sus ricas piernas!, y sin que se diera cuenta me acosté detrás de ella y la abrace.
    
    L: ¡Hola corazón! ¡Que rica sorpresa!
    
    Lu: ¡Que piernas! ¿Me estabas esperando tía?
    
    L: ¿Por qué me lo preguntas?
    
    Lu: Tal vez por tu sexy blusón que traes, me provoca demasiado
    
    Comencé a besarla, le besaba sus hombros su cuello y su mejilla, ella cerraba los ojos disfrutando el momento, mi pene comenzó a sentir ganas de endurecerse, y sus ricas nalgas estaban repujadas a él, ¡moviéndose de tal forma que el rosé nos ponía a mil!
    
    Me empecé a quitar la ropa mientras ella quitaba las sabanas de la cama, ya desnudo ella comenzó a besarme ...
    ... de pies a cabeza, su boca besaba cada parte de mí, me excitaba lo que hacía y mi amiguito se endurecía cada vez más.
    
    Lu: ¡Que rico tía!
    
    L: ¡Me encanta tu cuerpo papi!
    
    Ella poco a poco comenzó a besar mi verga dura, la lamia deliciosamente mientras yo le acariciaba la cabeza, ¡apretaba sus cabellos rizados mientras su boca succionaba mi pene! ¡Que rico! esa madura era una maquina sexual, y mi verga era su comida favorita.
    
    L: ¡mi amor me encanta tu cosa!
    
    Lu: ¡a mí me encantas tu tía hermosa! ¡Eres una diosa sexual, tu cuerpo, tus tetas, tus piernas! ¡Me enloqueces!
    
    Ella se quitó la tanguita y subió en mí, se dejó caer en mi verga dura y comenzó a cabalgarme, ¡uf! Que movimientos, y sobre todo la forma en que se movían sus enormes tetas me ponía más y más.
    
    Lu: ¡Dios que rico devoras mi pene!
    
    L: ¡Que dura! ¡Hijo cógeme!
    
    Lu: ¡Tía que nalgas! Muévelas, muévelas rico!
    
    ¡Ella me cabalgada delicioso mientras mi boca mordía sus pezones, la muy excitada apretaba mi cara a ellos para no dejarlos de morder mientras su concha tragaba toda mi verga!
    
    L: ¡Luis que rico! muérdeme papi muérdeme!
    
    Lu: Que tetas, ¡son un sueño!
    
    Ella se acostó y se abro de piernas yo la penetre suavemente mientras la besaba, nos acariciábamos con pasión, mi boca besaba su cuello y su oreja y mis manos acariciaban sus piernas, ella me acariciaba la espalda y mi trasero, nos perdíamos en tremendos besos, sabíamos que si hacíamos ruido alertaríamos a los demás, ¡en especial a su ...
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