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La bibliotecaria
Fecha: 06/01/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Henry Miller, Fuente: CuentoRelatos
... que estaba pasando, jugaba con ella tan delicioso, la chupaba tan rico, mientras yo olía su cabello rojizo estaba hipnotizado a tanta belleza. Sentía como la verga la tenía llena de saliva y los huevos, como jugaba con su lengua. No aguanté más y me vine en su boca, ella lo disfruto, se estaba tomando toda mi leche, pareciese que se barnizaba la boca, yo estaba vuelto loco, quería más. Laura notó que seguía bien parada, me sonrió, se levantó, me tomó de la mano, nos dirigimos al cuarto en donde ella se acostó, boca arriba, me dirigí hacía ella, le volví a chupar las tetas, ahora baje lentamente y le quité suavemente la falda, traía un liguero tan sexy y una tanga roja, le empecé a masajear la concha con mis dedos, noté lo húmeda que estaba y tenía tantas ganas de sus jugos, le quité le tanga, lo tenía rasurado. Así que me coloque de rodillas, abrí sus piernas y empecé a meter mi lengua en su concha, su sabor era tan delicioso que me volví adicto, le seguí chupando, ella gemía tan fuerte y eso me ponía más excitado, la acosté bien en la cama la abrí de piernas, me puse arriba de ella, yo le chupaba su deliciosa concha y ...
... ella mi verga, fue tan delicioso que me pedía más, estábamos llenos de sudor. Escuché que me dijo “ya métemela, está rogando para que me la metas”, ya estaba listo y la tenía tan lubricada con su saliva que puse su hermosas piernas sobre mis hombros y se la metía, cuando se la metí escuché un gemido tan placentero, yo estaba al cien, sentí como se corría entre sus piernas, pero quería más, mientras se la estaba metiendo la besaba y la abrazaba fuerte para sentir todo su calor y aroma. Se me puso más dura, ya estaba a punto de explotar y me susurro “Vente dentro de mí” y me mordió la oreja, la solté, tomé sus piernas y exploté dentro de ella, la sensación fue tan placentera y excitante, mi leche corría por sus muslos, sus medias rasgadas, termine besándole los tacones y nos acostamos en la cama. Laura y yo nos metimos a bañar para limpiarnos, nos abrazamos y me dijo que fue una experiencia inolvidable. Salimos de la ducha nos vestimos, ella se puso una camisa mía, y fuimos a tomar una copa de vino. Nunca la voy a olvidar, estuvimos saliendo mientras seguía de reemplazo de la bibliotecaria, después de ello se marchó.