1. La edecán que más me gustaba


    Fecha: 08/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: Sinbandejadeent, Fuente: CuentoRelatos

    Ya había compartido un relato con ella. Heidy, la edecán que más me gustaba del grupo. No sé si era la más bella de todas, pero tenía algo que a mi me fascinaba, unos senos preciosos.
    
    Habíamos quedado de volver a tener un encuentro, pero esta vez más privado, algo planeado. Ese sábado, después de llevar a todas las chicas a su casa, dejé a Heidy por último, para que nadie se enterara que la iba a llevar a un lugar especial. Pasamos a comprar una pizza, refrescos, palomitas, y de más cosas. Supuestamente íbamos a ver una película, y pues lo que se tuviera que dar.
    
    La llevé a un motel que está a las afueras de la ciudad, uno que tiene todas las comodidades. Yo quería que tuviera hasta jacuzzi, por si era posible también usarlo. En fin, llegamos y nos pusimos cómodos, nos metimos a bañar. Primero yo entré, puse agua caliente y me senté en una banca que tiene ese baño, especial para relajarse mientras te duchas. Después escuché la puerta, era Heidy, entró con un traje de baño que traía en su mochila. Lo recuerdo bien, brasiere verde con flores rosas y una tanga preciosa, que combinaba perfecto con el brasier. Corrió la puerta y me dijo que si podía entrar. Yo estaba totalmente desnudo, pero pues sabía a lo que íbamos, así que no me importó, le dije obviamente que si. Pero al entrar ella, mi verga se me empezó a parar, me dio mucha pena, porque tal pareciera que yo ya quería comenzar la faena, cuando en realidad, si quería ver la película jaja.
    
    Ella trataba de no tocar ...
    ... mi pene, pero era imposible, el baño tampoco era tan grande, así que ocasionalmente mi glande rosaba sus nalgas, su pierna, su pubis, era incómodamente delicioso. Estuvimos platicando muy casual, cada quien enjabonándose de lo más normal. Cuando acabamos de enjuagarnos, la tomé de la mano y le pedí un beso, ella accedió y me besó muy rico, la acerqué y tomé de la cintura, comencé a bajar mis manos a sus nalgas y le fui quitando la tanga, se la fui bajando, mientras yo también me agachaba, tuve su pubis en mi cara, así que me acerqué y comencé a darle pequeños besos. Ella tenía el área depilada, lo cual prefiero siempre. Comencé a lamer sus piernas, su ombligo, un poco sus labios vaginales, mientras ella sollozaba de gusto. Con mis manos agarraba sus nalgotas y se las abría, como con ganas de que le entrara el agua de la regadera por el culo. Comencé a excitarme tanto!
    
    Me fui levantando poco a poco, hasta llegar a sus pechos, le desabroché el brasier y comencé a hacerlos míos, de un seno me pasaba al otro, estaba literalmente tomando agua de sus pechos. Ella se recargó en la pared y dejó que yo hiciera todo, después la giré, para que me diera la espalda y le acerqué mi verga a su trasero, ella comenzaba a girarlo y moverlo de atrás hacia adelante. Me eché un poco de shampoo en la verga, y la puse entre sus nalgas, solo la punta, sin intención de penetrarla, solo quería que sus grandes nalgas me apretaran el glande, era una sensación tremenda. Me dijo que me pusiera condón y ...
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