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El cabronazo y la vergonzosa
Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... me toco cuando tengo muchas ganas, pero me da mucha vergüenza hablar de eso con un hombre. -Anda, dímelo, bonita. ¿Cuándo fue la última vez? Herminia seguía mirando para la polla de su hermano y viendo cómo la mano subía y bajaba por ella se estaba poniendo negra. Comenzó a entrar al trapo. -¿Si te lo digo haría que acabarás...? -Ayudaría. -Fue antes de quedarme dormida. -Lo sabía. Sabía que hiciste una paja antes de echarte a dormir. Herminia no entendía nada. -¿Y cómo sabías eso? -Te limpiaste el coño a las bragas. Aún están mojadas con los jugos de tu corrida. -¡Y sabiéndolo estuviste enredando! ¿Qué buscabas? Pablo estaba cansado de saber cómo se masturbaban las mujeres, pero siguió enredando. -Nunca vi a una mujer hacer una paja. Enséñame cómo la hacéis. -¡Me moriría de vergüenza! Al no decirle que no, se vino arriba. -Lo que pasaría es que te correrías. -Eso también. -Dime, Herminia. ¿Estás cachonda? -Mentiría si te dijera que no, pero eres mi hermano. -Unas pajas... -Unas pajas llevan a lo otro. -No necesariamente. -¿Tú crees? Estoy muy caliente. -Lo que tenga que ser, será. -Eso es lo que me da miedo. Pablo ya se lanzó de cabeza al mar. -Desnúdate para ver tu cuerpo totalmente desnudo. Herminia deseaba desnudarse para su hermano, pero le dijo: -Sí, sí, espera sentado. -Desnuda debes de ser... ¡Ummm! -Normalita. -Un encanto. -Ni tanto. -Tienes que ser algo digno de ...
... ver. -Pelotillero. -Tía buena. Destápate y desnúdate. Herminia ya estaba deseando echar un buen polvo. -Para eso tendría que desnudarte tú antes. Me sentiría incómoda estando yo desnuda y tu vestido. Pablo, a los pies de la cama, se desnudó. Tenía un cuerpo de lo más normal. Herminia quitó la sábana de encima, la camiseta y la falda, y le preguntó: -¿Que te parezco? -La mujer más sexy que han visto mis ojos. Herminia sonrió y puso cara de mimosa. -Zalamero. Pablo mirando para su hermana volvió a menear la polla. -Deja que vea cómo lo haces. -No. -Anda, bonita, haz una paja para tu hermano, por fa, por fa, por fa. Herminia ya no pudo aguantar más. Necesitaba correrse. -Si me lo pides así. Herminia puso la yema del dedo medio de la mano derecha encima del clítoris y apretándolo y moviéndolo de abajo a arriba y de arriba a abajo comenzó a masturbarse. Pablo la meneó lentamente, disfrutando del momento. Su polla ya empapara la palma de la mano con la aguadilla que saliera del meato, pero aún la iba a mojar más cuando vio que del coño de su hermana salían jugos mucosos que le bajaban hasta del ojete, y más aún cuando al correrse comenzó a gemir y a sacudirse y de su coño salieron jugos a borbollones. Al acabar de correrse, Herminia, se tapó, después cubrió el rostro con las dos manos, y dijo: -¡Qué vergüenza! Pablo fue a su lado y cuando quitó las manos de la cara le puso la polla en los labios. Herminia le dijo: -¡Quita! ¡¡Qué ...