1. ¡Ay que me corro, papá, ay que me corro!


    Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Caridad, una joven morena, de ojos claros y delgadita. Estaba en su cama apoyada con la espalda en la cabecera. Tenía el teléfono móvil en la mano y escribió:
    
    -Hola, Robert. ¿Dónde estás?
    
    Recibió la respuesta al momento.
    
    -Estoy de aquella manera sobre la cama. ¿Y tú?
    
    Caridad sintió curiosidad y le preguntó:
    
    -¿Estás desnudo?
    
    -Sí. ¿Dónde estás tú?
    
    -También estoy en cama, pero yo estoy en tanga y camiseta.
    
    -Manda una foto.
    
    Se quitó una foto mostrando el tanga, la camiseta y su bella cara sonriendo y le escribió:
    
    -¿Me mandarás tú una?
    
    Robert, a quien había conocido la noche anterior en un pub, le mandó una foto de su polla.
    
    Caridad al verla se le iluminó la cara.
    
    -Es enorme. Pensaré en ti. ¿Y sabes lo que haré?
    
    -Me lo imagino. Manda una foto de tu chichi.
    
    Apartó el tanga, le quitó una foto a su coño y se la envió.
    
    -No me cansaría de comerlo.
    
    -Ni yo de mamar tu verga.
    
    -¿Me mandas una foto de tus tetas?
    
    Subió la camiseta, le quito una foto a sus tetas medianas con areolas marrones y generosos pezones y se la envió.
    
    -¡Qué ricas! Me entraron unas ganas locas de follar. ¿Quieres que vaya a verte?
    
    -Ven. Mientras no llegas me haré una paja.
    
    A los quince minutos entraba el padre de Caridad por la puerta de su habitación, en pelotas y con la verga en la mano. Encontró a su hija desnuda, con las piernas abiertas, los ojos cerrados, el coño corrido y respirando con dificultad. Le quitó varias fotos y después le ...
    ... dijo:
    
    -Ya estoy aquí
    
    Caridad abrió los ojos y al ver a su padre en pelotas se tapó con una sábana azul que tenía a su lado y le dijo:
    
    -¡Fuera de aquí, papá!
    
    -Me has dicho que viniese y aquí estoy. Ahora quiero ver cómo te tocas y cómo te corres de nuevo.
    
    Caridad puso cara de pocos amigos
    
    -¿De qué mierda hablas? ¡Fuera de mi habitación, degenerado!
    
    Le enseñó en el móvil las fotos de su coño y de sus tetas. Caridad le preguntó:
    
    -¡¿Qué haces tú con el teléfono de Robert?!
    
    -Se le cayó en el pub. Yo estaba en una esquina mirándoos y...
    
    Caridad se tapó los ojos con una mano.
    
    -¡Fuera, fuera! ¡¡No quiero verte delante!! ¡Tú no debías estar aquí, debías estar trabajando!
    
    -Soy el jefe...
    
    -¡Eres un mal nacido!
    
    -¿Mal nacido? A ver si dice eso tu madre cuando vea tus fotos colgadas en una página de guarras.
    
    -Tú no le harías eso a tu hija.
    
    -Si te comportas, no.
    
    -Mamá ya me advirtió. Me dijo que ya tenía diecinueve años y que debía ser muy cuidadosa con mi intimidad, pero nunca imaginé que andabas tú detrás de esas palabras.
    
    -Si te dijo eso debió ser porque te oímos cuando te masturbas.
    
    -Eso no es cierto.
    
    -Sí que lo es y me pongo tan cachondo que la folló a ella pensando en ti.
    
    Caridad mirando cómo su padre jugaba con la verga, le dijo:
    
    -¡Cerdo! Mejor que te vayas o seré yo la que le diga a mamá lo que intentaste conmigo, sal de mi cuarto.
    
    -¿Le dirás también cómo te encontré al entrar en tu habitación?
    
    Le enseñó las fotos que le ...
«1234...»