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Mis vacaciones en el campo de mi tío (2)
Fecha: 16/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Danino, Fuente: CuentoRelatos
Continuando mi relato anterior con la esposa de mi tío Aníbal, sigo con los detalles. Habiendo entrado a su dormitorio, me acerqué al lecho con ella en brazos y me dijo: -Espero que seas bastante adulto, como para comprenderme. -Tía -le contesté- deseo esto desde hace mucho tiempo y no lo echaré a perder ahora. La tendí sobre las sábanas y nos besamos con desesperación ambos. Desprendí mis pantalones mientras ella desabotonaba su vestido. Quedé desnudo admirando sus pechos firmes con morados y firmes pezones. No llevaba corpiño. Besé su cuello y mientras mordía sus pechos, ella gemía junto a mi oído. -¡Cuanto te necesito -rogaba- hazme tuya brutalmente. Quiero que me poseas, pendejo. Que me uses como quieras. Voy a ser tuya! -La deseo y quiero hacerla feliz -le prometí- Trataré de ser el mejor amante, tía. Nuestras bocas se buscaban desesperadas y nuestras lenguas hurgaban ansiosas en las bocas. Sus brazos apretaban mi espalda, empujando mi cuerpo contra ella. No cesaba de gemir y removerse en la cama. Con sus piernas abiertas, sentía mi erección en su vientre. Besando su cuerpo, fui bajando hacia su monte de Venus. Besaba y lamía sus pliegues excitándome con sus palabras entrecortadas. Besaba sus labios vaginales y ella, tomaba mi cabeza apretándola a su vagina y tirando de mis cabellos. Con mi lengua, busqué los rincones de su vagina. Sus jugos empapaban mi boca con el néctar de su pasión brutal. -¡Cuanto hace que necesito esto! -gritaba- ...
... Por favor sigue así. Mi esposo nunca me hace algo así. Así. Asiiii. Aaahhh. Sigue. Sigue. -Tía, esto es maravilloso -dije obnubilado- La deseo. Es hermosa. Mi miembro estaba con una enorme erección. Ella dobló su cuerpo y comenzó a lamerme el pene y los testículos. Su saliva chorreaba por mi miembro y sus uñas se clavaban en mis nalgas. -Tienes una pija hermosa -decía mi tía-grande y dura. Tienes toda la fuerza de la juventud. Quiero que me penetres ahora, por favor hazlo ya. Con sus cabellos revueltos y la ansiedad alocada de su pasión, tenía una visión enloquecedora. -Por Dios -rogaba- Penétrame bien penetrada. Quiero sentir ese miembro dentro de mí. Se tendía de espaldas y me apretaba contra su cuerpo. Puse a la puerta de su vagina mi glande y lo frotaba por su rajita. -No seas hijo de puta y métemela bien al fondo antes de que tenga un orgasmo -advirtió en un quejido, implorando. Lentamente fui introduciendo mi pene. Ella gemía alocada. Yo en pleno éxtasis, sentía que el paraíso me embargaba. -Acabemos juntos, tía -pedí- Yo también estoy por acabar. -Si. Siii. Maldito pendejo. Estoy acabando. -Casi lloraba de pasión- Dios mío. Que orgasmo más genial. Asiii, me muero de placer. -Tía, es el polvo más fuerte de mi vida. -dije- la amo. Exhaustos y sudorosos quedamos tendidos uno junto al otro. Desnudos y felices. Su vagina dejaba caer gotas de semen placentero que yo dejé inundando su vagina. Fue la eyaculación más intensa. Ella tendida ...