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Balseros (V): Fin de semana balsero
Fecha: 18/01/2023, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos
... hacía con mis testículos. Nunca supe quien hacía, que cosa, solo supe que alguien se metía mi pinga con fuerza hasta sus mismas entrañas y entonces reconocí el movimiento de las caderas de Yovany; Al parecer no había podido soportar la tentación y se daba placer mientras mamaba la pinga del gordito. Aquello era totalmente nuevo y rico para mí. Y me dio por pensar cómo perdí varios años de mi vida sin conocer tal disfrute. A ese extremo de la orgia que teníamos armada, cada uno se valía de mil artimañas para no venirse. Todos gemíamos de placer y nadie quería acabar. Cuando Vicente creyó que su culo estaba lo suficiente dilatado para mi embestida, comenzó a besar a yovany como para convencerlo de que le cediera su puesto. Ahí, aproveché y lo posicioné arrodillado con su cara contra el espaldar del sofá y recorrí una vez más con mi lengua su delicioso hoyo que se veía dilatado; comencé a meterle los dedos despacito uno a uno y por último le pasé suavemente la cabeza por la entrada; ahí no pudo aguantar más y de un tirón se la acomodó con su propia mano y se la metió toda. Mis otros dos amigos al verse libres comenzaron a chuparse una y otra vez, las tetillas la lengua, la pinga; Hasta que el goloso de Yovany termino volviéndose a clavar, pero esta vez las 10 pulgadas del flaco. Para ese entonces me dolían tanto los testículos, que apenas pude aguantar y me vine casi sin avisar. La conmoción fue tal, que acto seguido se vinieron todos casi a la vez. Quedamos hechos un ...
... desastre, sudados, cansados y embarrados de leche hasta el pelo, pero todos esbozábamos una sonrisa de alegría y satisfacción indescriptible. Me tumbé en el sofá, mientras tomaba aliento. Vicente y Pedrito se fueron derecho a la ducha, entonces miré a Yovany fijamente y le dije: Mi vergüenza era verde y se la comió un chivo, lo intenté besar, pero no contenía la risa, ya calmado nos besamos largamente como en nuestras noches de lujuria. Que puta me has salido me dijo acariciándome la cara mientras yo usaba sus muslos como almohada y volvió a sonreír con picardía. Tengo buen maestro, le dije. La velada terminó tranquilamente, los cuatro en el sofá, medio desnudos y hablando de sexo, toqueteándonos y besándonos, con mucha más confianza que antes, todo entre tragos de Cuba Libre. Había pasado tanto ese día que sobraban las palabras. Por último, decidimos que los visitantes se quedaran a dormir, porque teníamos más alcohol en el cuerpo, que sangre en las venas; Y así no había quien tomara un volante en la mano. Es una verdadera lástima que hayamos consumido tanta bebida porque hubiese sido la noche perfecta para otra orgia que en realidad no se pudo consumar por el exceso de alcohol. Cualquiera pensaría que al día siguiente se continúa con el morbo en la mente, pero yo amanecí con el dolor de cabeza más perro de toda mi vida y Vicente amaneció vomitando. Yovany y Pedrito nos sirvieron de enfermeros y terminaron en la cama con nosotros, pero no como hubiésemos deseado. A Javier ...