1. Jose nos visita en septiembre


    Fecha: 18/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Desde hace años tenemos con mi mujer una relación abierta, y en esta relación nos abrimos a compartir el sexo con un amigo; mi mujer ha sido la ganadora, pues hemos logrado armar un trio para darle placer al infinito y de paso abrir nuestras mentes a situaciones jamás imaginadas. Poco a poco me doy cuenta que me gusta ser cornudo. José es un buen ejemplar masculino, ojos verdes, alto, medio canoso, delgado, desnudo vemos que posee grandes huevos y una porción de pene considerablemente largo y ancho. José es español pero trabaja ahora cerca de Chile, mi país. Dos veces al año puede viajar a su tierra natal, pero siempre antes se deja caer unos días en nuestra casa, son los días en que mi mujer se convierte en un banquete para calientes…y una putita.
    
    El 11 de septiembre José llego a Chile, hizo cuarentena en la casa de unos amigos en el campo. Luego de finalizada la cuarentena apareció por casa. Mi mujer a quien llamaré Matilda, estaba como siempre nerviosa y vestida para la ocasión, pantys negras, blusita negra transparente, calzón negro minúsculo. Esa mañana le afeité el pubis asi es que su vagina lucía preciosa.
    
    El encierro la hizo engordar pero la verdad es que le ha hecho muy bien, su culo esta delicioso, redondo y carnoso y sus tetas que siempre han sido pequeñas ahora están grandecitas y paraditas pese a sus 47 años.
    
    Todo listo: Matilda fue a dejar a nuestra hija a casa de su abuela y de regreso estábamos esperándola con José con champaña y ...
    ... chocolate.
    
    Dos copas y a las manos, Matilda tirada en el sofá sobre nuestro invitado, José metiendo mano por debajo de la falda. Luego de unos 30 minutos mi mujer extrae la gruesa vara de carne de nuestro amigo y se concentró en la mamada. La lengua, la succión, el mordisco suave, eran eróticos, se pasaba el pene por la cara, el cuello, las tetas. José echado hacia atrás con los ojos cerrados gemia y disfrutaba. La verga de José esta coronada por un duro glande bien dibujado, en eso nuestras vergas erectas se parecen: estamos cercanos a los 21 centimetros , vergas anchas, cabezonas y muy llena de venas.
    
    Finalmente, y ya completamente desnudos los tres. José se sentó en el sofá y Matilda se sentó sobre el dándole la espalda; de esa forma sujeté la cabeza de mi mujer para que me mamara la verga mientras se la culiaba nuestro invitado. Estuvo rico. Me mamó los huevos y disfrutó de mi pene. Mi esposa mama como experta, de hecho es su mayor fortaleza.
    
    Los dejé culiando y fui por pañuelos, agua mineral y gel lubricante. Fuimos al dormitorio, nos acostamos, Matilda se me monta y me cabalga mientras José se da una ducha, luego José se recuesta y mi mujer lo monta para dejarme el trasero despejado. Ya habíamos hablado de darle una culeada doble y simultánea. Mi mujer es una agradecida cuando le entran por ambos agujeros. Mi amigo la penetra por la vagina, siempre mamándole las tetas y mordiéndole los pezones, se besan y se dicen groserías, “¡culeame amorcito!” decía Matilda. Por abajo el ...
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