1. ¿Me vas a dar tu leche en la boca, papá?


    Fecha: 21/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Eva, una muchacha, de estatura mediana, delgada, pelirroja, de ojos claros..., una joven muy bonita y sensual, sentada en el tresillo de la sala de estar, con las piernas cruzadas, vestida con un pijama de terciopelo negro de chaqueta y pantalón, le dijo a su padrastro, al que trataba de padre:
    
    -¿Puedo hacerte una pregunta de tema sexual, papá?
    
    Adán, un profesor universitario, en la cuarentena, sentado en otro sofá en bata de casa roja, dejó de ojear el as, miró a Eva, a la que trataba de hija, y le respondió:
    
    -Los temas sexuales debes tratarlos con tu madre.
    
    La madre estaba cuidando a la abuela de Eva que estaba enferma y esa noche dormía fuera. Eva jugando con su coleta, le dijo:
    
    -A ver, papá. ¿Cómo le podría hacer a mamá una pregunta de tema sexual si es una mea pilas?
    
    Rosalía, la madre de Eva se merecía que su hija le llamara eso, ya que no salía de la iglesia, pero Adán tenía que reprender a su hija.
    
    -¡No le pongas ese calificativo a tu madre!
    
    -¿Tú que calificativo le pondrías?
    
    -Religiosa.
    
    -Si quieres verlo así... No me respondiste. ¿Puedo hacerte esa pregunta?
    
    -Hazla.
    
    -¿La masturbación es pecado?
    
    Estaban a solas. En el plato de la cadena de música giraba un vinilo de Rod stewart. Se oía la canción •"Maggy". Adán supo en aquel momento que la noche iba a ser movida, le respondió:
    
    -Depende de las creencias de las personas.
    
    -Estoy hablando de los católicos.
    
    -Para los religiosos, sí.
    
    Eva le dijo con sorna:
    
    -Me acabas de ...
    ... quitar de un apuro.
    
    -A ver, Eva, la masturbación es algo inevitable. Un estudio dice que durante un día nos cruzamos con unas diez personas por las que podemos sentir una atracción sexual. Un simple intercambio de miradas en un pasillo, un roce o una conversación sin importancia pueden enviar al hipotálamo la orden de hacer estallar una tormenta de hormonas del deseo. Caminamos por el mundo cargados de dopamina, serotonina y oxitocina. De ahí surge la tensión sexual y para resolverla se acude a la masturbación.
    
    -Tú das clases a chicas hermosas, hay miradas, hay roces, hay conversaciones. ¿Acudes a la masturbación para resolver las tensiones sexuales que te causan?
    
    -Más de media humanidad se masturba a diario.
    
    -Eso es un sí, de ello deduzco que para ti no es pecado.
    
    -Si fuera pecado la mitad de la humanidad sería pecadora.
    
    -Ahora viene la pregunta del millón. ¿Me enseñas cómo masturbar a un hombre?
    
    Adán fingió querer escaquearse.
    
    -¿Tú crees que es ético que un padre enseñe eso a su hija?
    
    -Sí, mejor un padre que uno de la calle.
    
    -Tú no sabes lo que dices, pero. ¿Por qué quieres aprender a masturbar a un hombre?
    
    Adán se fue al mueble bar a echar whisky.
    
    -Porque mi novio me la come y quería corresponder.
    
    -¿Qué te come?
    
    Eva iba a lo que iba.
    
    -El coño.
    
    Echando un whisky doble, le dijo:
    
    -No hacía falta que fueras tan vulgar.
    
    -No estamos en una reunión para tener que guardar las formas.
    
    -O sea, que lo de la masturbación era para ...
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