-
Me tragué 24 centímetros
Fecha: 04/02/2023, Categorías: Confesiones Autor: Cranberryjuice, Fuente: CuentoRelatos
... de las piernas con fuerza hacía él y sin sacármelo me cargó y empezó a mover su cadera muy rápido mientras yo gritaba. Estaba hasta adentro de mí, moviendo esa anaconda en mi interior como un salvaje. Yo no podía estar más excitada, y entonces me apretó con mucha más fuerza y lo sentí correrse deliciosamente adentro muy adentro de mí lanzando un gran gemido. Me puso sobre la cama y me sacó la verga, sentí como escurría su semen de adentro de mi adolorida vagina. Se recostó a mí lado acarició mis pezones y luego bajó, y bajó, puso su cabeza entre mis piernas y me empezó a dar un oral delicioso, chupaba y succionaba mi clítoris de manera que me hacía retorcer y así continuó por varios minutos hasta que me hizo tener un orgasmo magnífico. Unos momentos de descanso y estaba listo para volver a darme, me abrió las piernas con brusquedad y me metió su verga poco a poco primero después con la misma brusquedad con la que abrió mis piernas me empezó a coger salvajemente, puso su mano en mi cuello y me asfixiada mientras me cogia como animal en celo. Yo no podía gritar solo disfrutaba y ahogaba los leves gemidos que podía emitir con tu gran mano rodeando mi cuello. Así continuó un rato, luego me cargó y me puso sobre un potro del amor que había en la habitación. Me puso boca abajo con mi trasero grande redondo apuntando hacia arriba, me ...
... dio una buena sesión de nalgadas hasta que mi piel quedó muy roja, se acercó a mi oído y me dijo que me relajara, abrió mis piernas y metió poco a poco la puntita en mi culo apretadito, continuó metiendo otros centímetros más y más, hasta que me embistió y yo grité, dolió, sí, pero no tanto como imaginaba, yo estaba tan excitada que a los pocos minutos empecé a menear mis caderas con gran parte de su miembro metido en mi culo, como dándole la indicación de que podía empezar a cogerme salvajemente. Y así lo hizo me dio tan duro que sentí que me desmayaba cuando por fin metió sus 24 centímetros hasta el fondo de mi. Inmediatamente después de clavarme toda se vino adentro de mi culo. Descansamos un par de horas y me despertó dedeándome, yo no abrí los ojos y el metió dos dedos en mí y me masturbo como un experto. Y aquí vendría la última ronda, pero no la menos placentera. Me sentó sobre él y metió toda su verga en mi puchy, agarró mis tetas y me dijo: muévete perrita. Entonces yo le di unos sentones deliciosos, sentía su verga entrar y salir de mi ya muy castigada vaginita, pero no importó seguí disfrutando su vergota moviéndome en círculos, arriba y abajo hasta que se puso de pie, me dijo: abre esa boquita y se corrió en ella, yo trague felizmente su leche y deje limpiecito su monstruo con mi lengua mientras él acariciaba mi mejilla.