-
La hija bisexual alienta a la madre, yo disfruto
Fecha: 07/02/2023, Categorías: Incesto Autor: MiguelFederico, Fuente: CuentoRelatos
Baby tiene 42 años, delgada, buenas formas, en realidad, muy buenas formas. Cintura estrecha, glúteos firmes, y pechos, no muy grandes, pero también firmes. Yo, 45 años, alto, 15 cm más que ella, bastante bien mantenido, y bien dotado. Nos conocimos hace dos años en un congreso de medicina en Brasil. El flechazo fue instantáneo de ambas partes. Los dos éramos de la misma ciudad, habíamos escuchado el nombre del otro, pero no nos conocíamos personalmente. Una semana después de regresar estábamos conviviendo. Ella tiene una hija, Sole, que en ese entonces apenas tenía 19 años. Muy linda de cara, pero el cuerpo “normal”, no había sacado el cuerpo de la madre. Era muy simpática, agradable en el trato, y sensual. Por suerte de entrada tuvimos una buena relación, relajada. Nuestra vida sexual con Baby era intensa, tres o cuatro veces por semana, y debo reconocer que ruidosa. De ambas partes. Una mañana estaban desayunando mientras yo me cambiaba y escuche el siguiente dialogo: “Mamá, no será posible que sean un poco más silenciosos, no pido que sean mudos, pero que bajen el volumen, porque creo que en toda la cuadra se dan cuenta que están…” “En serio, que vergüenza, es que la pasamos tan bien, que no podemos frenarnos” “Seguro que más de un vecino termina loquito con tus gritos y gemidos. Hasta a mí me hace levantar la temperatura pensar como debes estar gozando” “Mucho te lo aseguro, mucho” “Que envidia, yo hace rato que no me paso uno bueno, que me ...
... coja como se debe, te envidio” Cuando me acerque pregunté “Buen día Sole, ¿de que hablaban?” “De como goza mi madre con vos, que hasta me hace calentar a mí con sus gemidos y gritos” “Si, pero es una mujer muy, muy caliente” dije. “Y vos no te debes quedar atrás, eso es seguro.” Dos o tres semanas después, estaba cambiándome en nuestro cuarto cuando Sole entra sin golpear buscando a la madre, y me ve totalmente desnudo. “Perdón, pensé que estabas abajo.” Y salió del dormitorio. Fuera de nuestro cuarto se encontró con la madre. “Pensé que estabas vos sola en tu cuarto y entre sin golpear. Entré y lo encontré al Paul totalmente desnudo. Con razón gozas así, eso no es un pene, es un palo de amasar.” “Sole, cuantas veces te dije… Si, es infernal. Todavía no me acostumbro. Y de la cochera, ni hablar, no lo dejo ni acercar.” Dijo riendo “También, da susto solo verlo” Salí del cuarto y las dos se rieron. “Perdón, ¿cuál es el chiste?” “Que no es ningún chiste lo que te cuelga entre las piernas. Sole me contó que te vio desnudo” “Si, pero te aseguro que no fue mi culpa” dije atajándome “No, claro que no, fui yo quien entro sin llamar” El viernes siguiente Sole salió con amigos, y nosotros a cenar afuera y a un bar a encontrarnos con otra pareja. Sin emborracharnos, tomamos bastante champagne. En el viaje de regreso a nuestra casa, Baby empezó a acariciarme la entrepierna, mientras manejaba. No conforme con eso, me daba besos sobre el ...