1. Noche de Corsos


    Fecha: 11/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Eddie164646, Fuente: CuentoRelatos

    Me llamo Eduardo, tengo 27 años y soy de argentina y lo que les voy a contar sucedió el mes pasado.
    
    En mi ciudad casi por mitad de febrero siempre son los corsos (que serían como los carnavales de Corrientes o San Luis, pero 1000 veces más baratos) en fin estábamos casi toda la familia ahí ya que es como una tradición.
    
    Ya habían pasado un par de horas y la verdad no le había prestado atención a mi sobrina Laura, ella es casi de mi altura mide 1.70 y algo más o menos, es flaquita, de piernas largas y poca cola aunque sí la tiene bien paradita y redonda, sus pechos son medianos tirando a chicos, es blanquita y de pelo oscuro. Tiene una linda sonrisa y ya de por sí es muy simpática la flaca, pero lo normal para sus 18 años, creo que está en su último año de secundaria o en el primero del terciario. A decir verdad casi no la veo en persona, pero si la tengo agregada en Facebook y bueno la veo cuando sube una foto o publica alguna boludez.
    
    Estaba la familia detrás de la valla, sentados y con un par de mesas viendo las comparsas hacer sus pasadas y yo estaba parado detrás de ellos con la conservadora más que nada para tomar y ver minas, tranquilo en lo que se me acerca Laura y se me afirma en el hombro con su codo como de cansada y me decía que estaba algo embolada ya que no podía tomar con la familia ahí más que nada porque la iban a retar de seguro, yo solo me reí y no le hice más caso y seguí mirando el espectáculo.
    
    Pasó un rato más y yo ya estaba algo machado y de ...
    ... mirar tantas minas ya también se me había parado el pingo y trataba de acomodarlo sin que Laura se diera cuenta, pero en eso se levanta de su silla mi hermana para ir al baño y Laura se pone delante de mí para darle el paso, al ratito de eso veo que la flaca se inclina un poco para poner la silla más cerca a la mesa y creo que fue más que nada por el alcohol, pero di un paso hacia adelante y le apoyé el pingo en su culito, pero en el acto ella se hizo un poco para delante y se volteó a verme como sorprendida o enojada de lo que había pasado, yo creí que ella se sentaría en el lugar de mi hermana, pero no, solo dejó de mirarme pero aun dándome la espalda y estando cerca de mí.
    
    Pasaron unos minutos y mi hermana volvió a su lugar, pero ya para esa altura de la noche yo solo miraba a Laura, que en todo ese tiempo desde que la apoyé no se había dado la vuelta, pero de seguro podía sentir mi mirada que iba desde su cabeza con ese peinado de coleta y bajando por la espalda con esa blusita corta que dejaba ver un poco de su piel hasta la cintura dónde empezaba ese pantalón vaquero azul que aprisionaba ese culito redondo y paradito.
    
    Cuando una de las batucadas grandes pasó por frente de nosotros fue donde decidí dar ese paso y medio hacía delante y apoyarla de nuevo, en ese momento Laura se había inclinado poniendo sus manos en el espaldar de la silla de su madre pera ver mejor la batucada y ya no se podía mover al frente al sentirme. Yo me había pegado lo más que podía a ella ...
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