1. Xochi, incesto en la cama de mamá


    Fecha: 11/03/2023, Categorías: Incesto Autor: MORADO SUBIDO, Fuente: CuentoRelatos

    ... de Verónica, abrió los ojos más que un dique, no resistió y mordiéndose los labios… —Pero vos sos el placer en varios cuerpos.
    
    —¿No es una belleza mi amiga? —Les pregunté a “Mena” y a José que se quedó petrificado y sin decir nada se levantó y se fue…
    
    —No te preocupes nena —dijo Verónica— tengo una amiga con sorpresa para vos también, ¿si Querés?
    
    —Guau… si es tan bonita como vos, me la como a besos —Suspiró “Mena”, pasando su mano por sobre el short de Verónica sintiendo su bulto.
    
    —No te entusiasmes —le dije— que esa erección es solo mía.
    
    Verónica me agarró de la mano y me secuestró entre la oscuridad atravesando la pista y llevándome a un reservado. Yo me dejé llevar, me entregué.
    
    Ahora me besa, me come la boca, pero ya no estamos en la pista de baile, la penumbra del reservado huele a whisky, se aparta de mí, me ofrece uno sin decir palabra, pero me domina con la mirada.
    
    Su cuerpo es una escultura de mujer, sus lolas y su bulto se pierde debajo del short blanco, pero se vuelve a delatar.
    
    Soy una escultura de carne temblando sin controlar mi cuerpo, la miro… Soy una puta a merced de un demonio que va a llevarme a lo desconocido.
    
    Estoy muy excitada, quiero sentirte —murmuré, mientras me mojaba los labios con el primer sabor de whisky.
    
    —Lo sé —murmura—. Pero no me toca. Lo que vos querés es que te coja, que te deje jugar con mi bulto.
    
    Esas palabras me excitaron más, pero sentía que me dominaba con la mirada y su poder era ...
    ... enloquecedor.
    
    —Estoy más que caliente, me vuelve loca tu juego. Quiero que me cojas, que me partas el culo.
    
    —Eso me gusta escuchar de zorras como vos, vienen con alianzas y se dejan romper el culo.
    
    —No, el culo me lo rompió mi hijo hace unos años en unas vacaciones lujuriosas en las playas de Brasil.
    
    —Que puta degenerada, más me gustas, ahora desnudame, ¡perra incestuosa!
    
    Su orden no hizo más que alimentar mi sumisión ardiente, yo me sentía mojada, chorreando entre mis piernas. Me arrodillé delante de ese provocador short blanco y comencé a quitárselo, dejándole caer sentí entre mis manos los encajes de un culote que escondía una preciada maravilla erecta de veintiocho centímetros, era monstruosa, larga y ancha, —no miento si te digo que me dio miedo, el solo pensar que si me penetraba por el culo me iba a partir literalmente, pero el instinto de perra dejaría llevarme al intento, como cuando me lo partiste vos y me hiciste arder hasta el orgasmo o Mingo acabando su leche dentro de mis intestinos; mis dos pijas preferidas.
    
    Le rocé esa esa erección y mientras aparecía el glande por sobre el culote, me quedé perpleja, tenía el glande hinchado y brillante, era un trofeo para mis labios, solo imaginar la leche que saldría de esa pija.
    
    —Chupala perra incestuosa, pensá en tu hijo cogiéndote y seguramente en el múltiple cornudo de tu marido.
    
    Yo que estaba en cuclillas sentía bajar mis flujos mojando mi tanga, pero no podía más, un calambre volvió a atravesar mi cuerpo y comencé a ...
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