1. La tía Lupe, una mujer muy astuta (II)


    Fecha: 13/03/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    LU: ¡Ah, tía, me encanta cogerte así!
    
    L: ¡Ah, que verga más rica, ahg!!!
    
    La relación incestuosa que llevaba con mi tía iba por un camino muy acelerado, desde que me la comí en aquella fiesta, cada vez que la veía buscábamos la forma de que pudiéramos coger.
    
    No importaba que fuera en casa de mis padres o incluso en casa de mi tío, solo buscábamos la forma de estar cogiendo y es que ya me había vuelto adicto s u forma tan rica de coger, su cuerpo, sobre todo como mamaba la verga y ella estaba loca por mis juveniles 21 cm.
    
    Habíamos sido invitados por otra tía a una fiesta de cumpleaños, ella rento un lugar en una sala de squash que estaba cerca de su casa, fue improvisada como salón y todos fuimos a celebrar ese cumpleaños. La tía Lupe se veía buenísima, una rica calza negra, tacones abiertos y su blusa café entalladísima, no pude evitar morbosearla cuando la saludo, ella lo noto y con una mirada picara, aprobó mi acto.
    
    La fiesta se desarrolló como todas, comida, charla, música y baile, yo como era costumbre me senté a lado de mi tía y cada oportunidad le acariciaba sus muslos, ella por su parte me acariciaba con sus ricos pies por debajo del pantalón, yo la tenía parada al máximo, que ya no aguantaba las ganas de meterle mi verga en su rica vagina.
    
    Justo cuando se realizaba la típica batucada, ella me dejo un escrito en una servilleta que decía, “te espero en el segundo nivel” sin dudarlo al ver que todos estaban en su rollo, ¡como rayo subí al segundo ...
    ... nivel!, ahí había una especie de bodega donde ella me esperaba.
    
    Inmediatamente al entra, nos besamos salvajemente, mis manos bajaban por su espalda hasta apretar sus duras nalgas, ella metía su lengua en mi boca, ¡rápidamente al despoje de su blusa para llevar mi lengua a sus ricas tetas!
    
    LU: ¡Tía, no sabes cómo te deseaba!!
    
    L: ¡Yo ya extrañaba tus roses, uhm!!
    
    Como estábamos cortos de tiempo la tía inmediatamente comenzó a hacer su chamba, bajo mi pantalón y de un solo golpe se llevó mi trusa, mi verga la cual ya estaba dura golpeo su cara, ella con una sonrisa abrió la boca y empezó a comérsela rápidamente.
    
    La metía todo lo que podía, la tomaba con sus dos manos y le pegaba tremendas lamidas, yo acariciaba su cara y la animaba a seguírmela chupando.
    
    LU: ¡Uf!!! ¡Que rico tía, no pare, no pares!!
    
    L: ¡Uhm!! ¡Esta verga sabe riquísima y adoro su dureza!!
    
    Como sanguijuela tenía a mi tía, de rodillas, en una fiesta de la familia y escondidos en una bodega, no me preocupaba que nos encontraran, el ruido de afuera opacaría cualquier gemido, por eso yo gemía al recibir el rico arte oral de mi tía Lupe.
    
    La tía, se deleitó devorando mi verga hasta dejármela cubierta de su saliva, se puso de pie y yo le baje su calza para descubrir su rica tanga de encaje, la cual baje con la boca, hasta sus pantorrillas, ahí ella apoyándose en un anaquel, subió su pierna la cual tome y apoyándome en ella empecé a penetrarla.
    
    L: ¡Si, que duro!!
    
    LU: ¡Ah, tía, ah!
    
    L: ...
«123»