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Pagando deudas de papá
Fecha: 26/03/2023, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos
Después de seis meses de una cuarentena que pareciera interminable, el papá de Dora quien arrendaba un local como bar está hasta el cuello de deudas. Principalmente con Gerardo, un usurero que le prestó dinero para poner el bar. Todo iba de maravilla, dora y su amiga Andy trabajaban como meseras los fines de semana, muchos clientes solo iban para verlas. Ambas de veinte años, jóvenes pero sobre todo hermosas. Aunque son chaparritas, sus piernas son bien formadas y con los shorts que usaban de uniforme, el culo se les veía redondo y delicioso. Además sus culos son de esos que se les mete cualquier prenda entre las nalgas, culos come trapo. Los clientes miraban sus culos y dejaban buenas propinas, algunos intentaba invitarlas a salir aunque nunca aceptaron. Pero llegó la pandemia, es insostenible pagar renta. Los productos caducaron y la deuda se triplicó con Gerardo. Su padre tenía varios mensajes y correos, ella sabía todas sus contraseñas, así que supo después de leer todo que era imposible pagar, también leyó que le exigían un pago inmediato o que tomarían represalias. “¿Quieres que nos arreglemos con tu hija?” Decía en repetidas ocasiones. Así que Dora le confió todo a su amiga Andy, ambas preocupadas analizaban posibilidades imposibles para resolver aquella deuda. Hasta que Andy tomó la iniciativa. —Hola, soy Andrea. La mesera del bar —escribió sin dudar y recibió respuesta inmediata. —Hola chiquita, Mira que agradable sorpresa. ¿Que se te ofrece? —Voy a ...
... ser directa, sé que el papá de Dora te debe dinero. —Me debe la vida ese perdedor. —Pues no tiene para pagarte, que solución se puede dar. No hay manera de echar a andar el bar, debes entender. —Bueno niña, eso es problema entre él y yo, tú no te metas en cosas de mayores. —Me meto porque lo amenazas con hacerle daño a mi amiga. —¿dañó? Me quiero coger a esa pequeña perra, y ti también, ¿quieren ayudar ese viejo? Pongan las nalgas. Bye. Andy platico durante la noche y parte de la madrugada con su amiga, Dora se negaba rotundamente. Aunque sabía que era capaz de todo por ayudar a su papá. —¡guey le das las nalgas a todos, ¿qué más da cogerte a ese pendejo? —Es que lo odio, no lo puedo no ver al hijo de mil putas —Dora ponía todo su odio cada que hablaba. —¿Pues si pero entonces que, vas a dejar a tu papá a su suerte? Es más, te acompaño para que no se quiera pasar de listo ese cabron. —No, no se... ya mejor me duermo. Mañana platicamos. Al siguiente día, nuevos mensajes de amenazas aparecieron en el correo de su padre, quien aceptó un trabajo como repartidor para solventar los gastos de la casa. Entonces tomó su teléfono y le mando un mensaje a su amiga. “Va, me lo voy a coger” A su vez, Andrea le mando mensaje a Gerardo diciéndole que Dora aceptaba tener se o con él para pagar la deuda de su padre. —Mira no es tan fácil, es mucho dinero. —¿pero tu dijiste que...? —Si pero no mames, sería el palo más caro del mundo. Por esa lana si ...