1. El Harén de Mamá


    Fecha: 28/03/2023, Categorías: Incesto Autor: corvus, Fuente: RelatosEróticos

    ... sujetador dolorosamente.
    
    Aventure una caricia en el muslo de María suavemente; ella gimió:
    
    — ¡Ah! Claudia ¿Qué me estás haciendo? — Terminó preguntando.
    
    — Solo acariciarte— Respondí subiendo mi caricia por todo su muslo.
    
    — María, sabes que me gusta, en este momento deseo besarte. María se acercó a mí y suavemente me beso su beso fue corto, diciéndome:
    
    — No sé qué me pasa, nunca he estado con una mujer, por Dios nunca me he considerado lesbiana, pero contigo pierdo mi rumbo. — Ahora era yo la que se sorprendió recordaba fugazmente como María me observaba en clase, ahora en su habitación le gustaba y mucho.
    
    La bese con pasión introduciendo mi lengua en su boca enrosque mi lengua alrededor de la suya, ella gimió, acariciándole los brazos y la espalda la empuje suavemente en la cama, recostándola en esta, le acaricie las tetas sobre la ropa, mi excitación bullía por todo mi interior levantándome me deshice de mi blusa y sujetador sobándome suavemente mis tetas, María me miro con un brillo de lujuria en sus ojos volví a besarla. Ella me dijo.
    
    — Me gustan tus senos. — Me sentí halagada María llevando sus manos a mi pecho amaso y estrujo con cierta premura mis pezones, me levante para terminar de desnudarme mi tanga estaba pedida en mis juguitos, mis muslos firmes brillaban.
    
    Sentándome en la cama la ayude a incorporarse, besándola en la boca le saque la blusa por encima de su cabeza, tenía un sujetador rojo cubriéndole seximente sus grandes tetas, le bese ...
    ... las tetas por encima del sujetador, mientras que desprendía el broche dejando caer la prenda descubriendo unas pálidas tetas grandes en forma de gota, de aureolas y pezones rosas, bese y chupe esas maravillas, succione los pequeños pezones que con la caricia se irguieron duros.
    
    Lamí primero todo el seno derecho mientras acariciaba el izquierdo, María gimió con mis avances, estirándole el brazo derecho dejando expuesto su costado su teta derecha cayo al lado por acción de la gravedad, besé ese costado subiendo lamiendo el lado externo de su teta avance hacia arriba lamí su axila pálida sintiendo un subidón de placer al efectuar tal caricia.
    
    — ¡Ahh! ¿Qué me haces? — Gimió ella con un hilo de voz, supe que le agrado la caricia, me detuve allí en su brazo y axila su tacto era suave a exención de las imperfecciones de los poros su sabor era un tanto salado debía a sudor. Volví a besar a sus tetas, sus gemidos eran suaves, me ponían más cachonda.
    
    Aplique la misma técnica con su seno izquierdo mientras amasaba el derecho. Sus gemidos y movimientos se incrementaban por momentos, ella movía su cabeza extasiada, lamia la cara externa de su seno izquierdo hacia su brazo, había descubierto algo que me encantaba, me mojaba en exceso lamer las axilas de María fue un deleite para mis sentidos; su sabor entre afrutado por el antitranspirante y saldo por el sudor, no podía dejar de pensar en hacérselo a mi madre.
    
    María gemía y balbuceaba:
    
    — ¡Ahh! ¿Qué me estás haciendo? No pares. ...