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El Harén de Mamá
Fecha: 28/03/2023, Categorías: Incesto Autor: corvus, Fuente: RelatosEróticos
... eran dirigidas para hombres, es lo que había. Siempre era mi madre la protagonista de mis sesiones de autocomplacencia. – María gimió al escuchar la historia. Estaba disfrutando un montón con el relato de mi vida sexual, veía su sonrisa y continúe: Más adelante comencé a aventurarme al cuarto de mamá. Todo fue por un video; una niña cachonda que se masturba en el cuarto d su madre. Lo hice empecé a hacérmelo en el cuarto de mamá. Fue de lo más gratificante; percibir el aroma de mamá al masturbarme, sentir las sabanas que ella también sentía. Muchas veces tuve que cambiar el juego de cama de mamá, porque mis corridas son muy abundantes le inventaba cualquier excusa por hacerlo, luego agregue más morbo a mis sesiones; una tarde encontré una braga de mamá en el cesto de la ropa usada el morbo me pudo, la tome y la olí, su fragancia me estación. Las braguitas estaban ligeramente húmedas, con ese inconfundible aroma a sexo, fui como tantas veces a la cama y oliendo las bragas me pajeé a su salud y a la mía fue un orgasmo increíble. Aunque me sentía un poco avergonzada por mi acto lascivo el premio fue apoteósico. — ¿Te tacaste oliendo las bragas de tu madre? — Me pregunto María sus ojos se abrieron como platos. — No me lo puedo creer. — Termino ella movía los muslos se notaba excitada — Si — Dije. — Aun no comprendo porque te digo esto, lo cierto es que me gustas y mucho y quisiera compartir esta parte de mi vida contigo— Dije sin creerme lo que acababa de decir. — ...
... Joder, tía— Dijo ella, sus ojos brillaron. — No sé qué decirte, pero cuenta, cuenta— Termino María, ella también se había impresionado. Pero yo quería, ya que había soltado la sopa necesitaba terminar. — Bueno si, tú me gusta, pero este no es el momento. Te contaba; ese nuevo descubrimiento cachondo me granjeo un placer inimaginable, María, continúe con mi sistema, mi horario; llegaba a casa pasada las doce del mediodía, a esta hora la casa estaba sola, Amanda llegaba a casa hasta la noche, hablando de mi hermana necesito tu ayuda con ella, pero eso después de lo explico. Te decía almorzaba y descongelaba la cena, hacía de mis deberes, cada dos días limpiaba la casa, después de eso hacia mis aventuras a cuarto de mamá. Debo decirte que para eso momento seguía siendo literalmente virgen, las chicas que lo habían hecho dijeron: que dolía la primera vez, y eso me dio un poco de miedo. Una tarde era pasadas de las dos; esta en la cama de mamá a punto ya del ansiado orgasmo de la tarde, decía frases sucias. Cuando escuche la voz de mi madre, su tono era imperativo. — Ni se te ocurra correrte de nuevo en mi cama. — Ni siquiera la había oído entrar mucho menos visto, tenía sus bragas en mi cara su olor en mi nariz, lo único que veía era la tela suave negra de la prenda. No sabía que hacer o que decir, mamá hecha cargo de la situación me prometió un correctivo por mi comportamiento lascivo y sí que me lo propinó, mamá se veía tan cachonda como lo estaba yo, supe qué ...