-
El abuelo (Parte 3)
Fecha: 29/03/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... descubrimos que no sería así y comenzamos a soñar con un príncipe para nuestro princeso. Nos ilusionaba tener dos hijos varones. Ahora volveremos a cambiar nuestros esquemas porque solo queremos tu felicidad. No serías feliz si te impusiéramos nuestros sueños, tú has de vivir los tuyos y nosotros seremos felices si es que te vemos feliz con tus sueños. Ánimo, hijo, y cuidaos mucho para vivir algunos años llenos de felicidad; van a ser pocos, pues vividlos intensamente. El jueves con mi mochila salí de casa tras despedirme de mi madre, que me dijo: — Si eres feliz yo estaré contenta. Cuando vengáis de Sevilla, invita a Anselmo un sábado a comer con nosotros y nos conoceremos. A quien tú ames, ya lo amo yo. Ese día nos fuimos directamente a casa a petición mía. Yo tenía ganas de estar a solas con Anselmo. Adiviné que a él le pasaba otro tanto. Guardamos el coche, habíamos pasado por el hipermercado y habíamos comprado todo lo que necesitábamos. Sacamos las cosas del coche para subirlas a casa, vaciamos las bolsas y pusimos al frigorífico todo lo que había que mantener fresco. Luego fuimos a darnos una ducha. Hicimos la ducha juntos, nos besamos muy cariñosa y largamente. ¡Me encanta ese sabor de lengua y me pone siempre! Anselmo es genial, juega como un chiquillo y habla muy sensatamente. Yo respeto que Anselmo se ponga pantaloneta para andar por casa, y él respeta, además le gusta, que yo vaya desnudo por la casa, haciendo tareas o simplemente para estar. Lo que ...
... hago es tener una toalla ajustada a los asientos para no ensuciar. Anselmo llama a electricistas, carpinteros y otros servicios para hacer arreglos, ahora los hago yo. Él me dice que soy un manitas, pero yo hago lo que aprendí de mi padre. Ahora utilizo manuales bajados de internet para hacer estas tareas lo mejor que puedo. Cenamos y vimos un par de episodios de una serie y nos fuimos a la cama. Aunque nos habíamos duchado al llegar, ahora quisimos estrenar la ducha anal que había hecho comprar a Anselmo. Mientras él preparaba la cena yo instalé la ducha que funcionaba perfectamente. La probamos, limpiamos nuestro recto y tras secarnos, perfumé a Anselmo y me perfumé mi culo. Anselmo deseaba realizar un beso negro después de la limpieza y lo hizo. Se hubiese quedado siempre comiendo, soplando y aspirando mi culo, pero tuve que decirle que solo es una técnica. — Sí, pero muy agradable, hasta huele bien. Siguió dándole a mi ano con su boca como si fuera el mejor de los manjares, hasta le dije: — Anselmo —se interrumpió—, ahora toca follar, follar y follar hasta que me preñes mi culo. — Ah, ya; es tan agradable tu culito... — Ya, pero quiero sentir tu polla y la tienes a tope que te vendrás sin provecho... Como yo estaba en la parte de arriba en el 69, me di la vuelta, me puse de espaldas a la cama, levanté las piernas dobladas, puse la almohada debajo de mis lumbares y le ofrecí mi culo. Agarró mis piernas por los tobillos, se las cargó a los hombros, ...