-
Mi mujer descubrió que soy puto
Fecha: 30/03/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos
Cuando era joven, tenía una lucha interna entre mi lado femenino y el hombre que debía ser, me imponía a mi mismo periodos de abstinencia homosexual, abandonaba por un tiempo mis encuentros con machos, creyendo que de esa manera se me iba a ir lo de ser puto, creía que estaba poseído por una fuerza extraña que me llevaba a desear comerme una verga, pero no, era mucho más sencillo, simplemente me gusta la pija, me gusta sentirme mujer. Pero en uno de esas etapas de abstinencia, pensé que quizás la solución era casarme o juntarme con una mujer, obvio busqué una que tuviera rasgos dominantes en su personalidad, claro, eso iba perfecto con mi lado sumiso. Para no hacerlo muy largo, conocí y me enamoré de Alicia, linda mujer, buen cuerpo, lindas tetas, buen culo, delgada, cara de puta, en fin todo bien, comenzamos a convivir y al principio estaba todo digamos, normal, la cogia con regularidad, y había dejado de pensar en tipos, como todas las cosas, esa normalidad no duró mucho, comencé a sentir la necesidad de un macho que me haga la cola En el sexo con Alicia, era normal que me toque y muerda las tetillas, para mi los machos tienen tetillas y las mujeres y los putos tenemos pezones, pronto empezó a notar que eso me gustaba demasiado y probó pellizcarlos, estirarlos y retorcerlos, tal y como lo hacían mis amantes varones. Por supuesto no podía ocultar el placer que eso me producía, un día avanzó un poco más y pasó un dedito por mi ano, jugó con la puntita de la uña ...
... en mi agujerito, hasta ese momento, yo trataba de evitar ese tipo de situaciones, tenía temor que se me note algo rarito, a pesar de que muchos hombres heterosexuales disfrutan que sus mujeres les metan el dedo en el orto, yo no quería sembrar ninguna duda en ella. La duda se sembró por sí sola y se transformó en certeza rápidamente, al ver mi reacción ante el juego del dedito en mi culo, comenzó a introducirlo de a poco, al comienzo yo intentaba ocultar mi placer, preguntando "¿que haces ?" como si eso hiriera mi supuesta hombría, pero ella me respondía que no tenia nada de malo que eso me guste, de a poco comenzó a hacerlo cada vez más y a fingir que me cogia con el dedo metiéndolo y sacándolo todo, yo lentamente dejé de ocultar que me gustaba y terminé demostrando que gozaba mucho, entonces lo siguiente fue meter en mi culo dos dedos, y no me negué a que lo haga, de a poco la atención se centró casi exclusivamente en esa parte de nuestra actividad sexual. De a poco fui dejando de penetrarla y pronto se convirtió en un cambio de roles, con lo único que la satisfacía como hembra, era con el sexo oral, le encantaba que le chupe la concha, que por cierto a mi también me daba mucho placer hacerlo, además la sentía a ella gozar y acabar y eso me hacía feliz. Teníamos un dildo que al principio lo usaba yo con ella como juego y complemento en nuestras relaciones, ya que no soy muy dotado, pero ese consolador pasó a ser el pene de Alicia cuando decidió que quería penetrarme ...