1. La cama ginecológica


    Fecha: 08/04/2023, Categorías: Gays Autor: Cato, Fuente: CuentoRelatos

    ... mientras le decía:
    
    -que ricas tetas tienes.
    
    -son tuyas puedes hacer con ellas lo que quieras.
    
    Al escuchar eso le saque la verga me quite el condón y lo puse agachado frente a mi, puse mi verga en su pecho y con mis manos le apreté sus pectorales alrededor de mi ella para con movimientos pélvicos hacerme una paja rusa que nos excitó tanto a los dos que casi me hace acabar ahí mismo, pero no, yo quería más de ese rico culo así que me controle le di la vuelta y lo puse en cuatro empecé a besar su espalda pasando mi lengua desde su culo hasta la nuca por la línea de la columna (esa es una técnica que nunca me falla) sentí como él temblaba de placer, me acomodé detrás de él y le metí la verga de un tirón a lo que dejó escapar un gemido que hizo él le dé con fuerza mientras se la metía hasta el fondo con fuerza y rapidez, sus gemidos aumentaban y yo le di unas nalgadas que al ver cómo las disfrutaba aumente de intensidad hasta dejarle rojo el trasero cogí su cintura en mis manos y empecé a embestirlo sintiendo como mis bolas chocaban con las suyas, no quería terminar aun así que le di la vuelta poniéndolo nuevamente en posición ginecológica con sus piernas apoyadas en los soportes de la cama puse sus pies aún con los calcetines sobre mi cara sentí un olor suave el chico tenía una excelente higiene personal, lo cogí por los tobillos y recorrí todo mi cuerpo mi pecho, mi abdomen y los serré alrededor de mi verga parada, no tuve que decirle nada porque el inmediatamente ...
    ... entendió lo que debía hacer así que empezó a masturbarme con sus pies, los levante nuevamente le quite los calcetines y me metí uno de sus pies en mi boca mientras con el otro me acariciaba desde las bolas hasta el pecho.
    
    Puse sus piernas nuevamente en los soportes de la cama y empance a penetrarlo nuevamente haciendo sonar sus trasero con mis embestidas, entre el sonido de las penetración sus gemidos de placer y los jadeos de mi respiración se escuchaba una excitante sinfonía sexual por lo que sentí que ya no podía más y sin decirle nada deje salir mi leche a chorros dentro de él, corrida que le gusto tanto que él también se vino sin tocase empezó su rosada y gruesa verga a lanzar chorros que llegaron hasta mi cara y cubrieron su abdomen y pecho.
    
    Luego nos limpiamos vestimos y hablamos por un rato en dónde le confesé que desde que hacía un par de años cuando lo agregué en mi red social los sedaba, y él sonriendo me dijo:
    
    -de verdad que entre tantos me encanta que me diste no podía esperar a que me hablaras.
    
    -es en serio?
    
    -claro porque crees que cuando te vi en la clínica me apresuré a atenderte cuando eso es trabajo de la recepcionista.
    
    -entre risas- de haberlo sabido me hubiese enfermando más seguido.
    
    -sabes fantaseaba con tener algo así contigo, solo que me lo imaginaba en tu oficina, porque siempre veo todas tus fotos.
    
    -Bueno eso solo es cuestión de que regrese y podemos hacerlo ahí.
    
    Pero eso mis amigos es otro relato que algún momento les contaré. 
«1234»