1. Maricela, la madura


    Fecha: 10/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... con mi cabecita y con sus dientes raspaba desde la cabecita hasta mis bolas, era un oral riquísimo que admito logro que me viniera ya que andaba muy caliente.
    
    T: ¡No mames!! uhm, Maricela!! Agh!!!
    
    M: ¡Mmm! que rica leche, ¡uhm!!
    
    Se tragó mi leche, mi verga explotaba como manguera y ella con su boquita abierta recibía mi blanca lluvia y también se metía la punta a su boca para tragarla directamente.
    
    Jamás pensé que ella hiciera eso, pero que rico se sentía, mi orgasmo fue espectacular y eso que aún no al penetraba.
    
    M: ¡Me encanto tu leche, uhm!!
    
    T: ¡Eres una sucia nena! comete mi verga que esto apenas empieza!
    
    Después de acomodarnos ambos en un rico 69 y estimularnos mutuamente, la puse en cuatro y con mi verga bien firme comencé a penetrarla, ella movía su cadera lo cual me hacía sentir muy rico, yo le acariciaba sus nalgas y sus ricas piernas.
    
    Ella se movía más rápido lo cual me llevo a darle de golpes en las nalgas y jalarle su cabello.
    
    T: ¡Ah!! Que rico, muévete, uhm, muévete, ¡devora mi verga!!
    
    M: Que rico coges, uhm, ¡que rico!!!
    
    Me acosté en su cama y ella invertidamente comenzó a cabalgarme, sus movimientos eran como una licuadora me hacía gritar de lo bien que devoraba mi verga con su coño, yo mientras le daba de nalgadas y agarraba sus manos para enterrarle mejor mi verga.
    
    Admito que lo hacía mejor en esa pose que Ivette o Estela, ella movía más su cadera y me tenía viendo el cielo.
    
    M: Tyson, que rico, así, ¡uhm!!
    
    T: ¡Uf!! ...
    ... ¡Maricela, uhm!!
    
    M: ¡Me vas hacer venir papi, uhm, agh!!
    
    Ella comenzó a moverse como terremoto se dejaba caer en mi palo tan rápido y fuerte que incluso se escuchaba como nuestras partes chocaban de pronto un chorro salió de ella y sus convulsiones y gritos aumentaron.
    
    M: Ah, que rico, ah, ¡por dios!!
    
    T: ¡Así nena! mójame! Mójame todo!
    
    Ella tuvo un orgasmo y quedó como inmóvil, pero yo aún no terminaba, la acosté boca arriba y le levanté las piernotas, agarrándola de sus pies comencé a darle tremendas penetradas mientras me comía sus tetas.
    
    T: Tienes unas patotas, uhm, ¡que rico!!
    
    M: ¡Ah, si!! ¿Ah, te gustan?
    
    T: Estas bien buena, ¡cómo no me vas a gustar!
    
    Gemía y trataba de mover sus caderas, pero el orgasmo la había dejado un poco débil, yo seguí penetrándola fuertemente, le levanté las piernas y me las puse en mis hombros, me levantaba y dejaba caer sobre ella, la velocidad de mis movimientos aumentaba.
    
    Yo le mordía su cuellito y a veces le jalaba el cabello, su cama temblaba y el cuarto estaba lleno de gritos de ambos, que rico cogía esa mujer, no pensé que me las daría solo por envidia, pero ahí estaba yo disfrutando de su cuerpo.
    
    ¡Una embestida tras otra hasta que finalmente combinando nuestros movimientos me vine dentro de ella!
    
    T: ¡Maricela!!! ¡Toma mi leche!!!
    
    M: ¡Lléname de ti!! ¡Si, uhm!!!
    
    T: Toma tu leche, ¿esto querías no?, ¡tómala!!
    
    M: ¡Si!! Lléname, que rico, lléname!!!
    
    Me vine como manguera, la llene toda de hecho ...