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La historia de Ángel, solo era un muchacho (56/59)
Fecha: 12/04/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... deglutiendo para masajear la verga con mi garganta. -Rico ¡Ahh! sois maestros muchachitos. -mamábamos entusiasmados, cada uno su parte, hasta que sentía unos labios haciéndome la competencia y que avanzaban lamiendo la polla hasta tropezar con mi boca. Nos besamos encerrando el capullo entre nuestros labios, y luego bajamos a la vez cogiendo media circunferencia cada uno de la polla hasta la base, y de nuevo otra vez. Cada vez nos gustaba más, hasta que Rubén se cansó, para mi bien, se colocó detrás de mi dejando al alcance de Erico su culo y me abrió las nalgas. Su primera lamida hizo que cerrara con fuerza el ano y siguió escarbando buscando entrar en mi culito. -Tu culo sabe a la leche de Ian, aún tienes su leche dentro. -Erico dejó escapar una exclamación. -Serás puto, ¿y vas a comerte le leche que le dejó Ian? -pero Rubén no le atendía y luchaba por llegar más adentro de mi túnel, y metía los dedos para lograr sacar lo que guardaba en mi interior. -Empuja Ángel, déjalos salir, están de morir. -me daba un poco de asco, pero me forcé a abrir el ojete y que algo escurriera aún de mi vientre ante la satisfacción de Ruben que lamía sin cesar, goloso y dando bufidos de gusto. No sabía que hacer ya con la polla de Erico, ¿admirarla, comerla?, aunque ahora me retiraba la cabeza para no terminar corriéndose, la coloqué sobre mi mejilla, me llegaba, posando la barbilla en la base, más arriba de mi cabeza, una pija impresionante palpitante y ...
... gorda. Disfrute un rato gimiendo de la maravillosa comida de culo que me estaban dando, a veces paraba cuando Erico le metía los dedos en el culo dilatándoselo y luego continuando saboreando todo lo que me iba robando pero dándome un gusto increíble. De repente dejó de mamar y escuche una palmada que Erico le dio en el trasero con el consiguiente gritito amariconado de placer de su hermano. -Ya vale, ahora voy a follaros, a los dos. -nos colocó como quería y era previsible, uno al lado del otro, cabeza y pecho pegados en la cama y el culo elevado al aire, con las piernas bien abiertas, sometidos al afortunado macho semental que se iba a disfrutar sus dos putitos serviles y entregados. -El culo bien alto y abierto con las manos. -los dos, como autómatas apoyamos el cuerpo solamente en nuestros pecho y llevamos las manos al trasero para abrirlo como nos pedía nuestro amo. -Así me gustáis, obedientes. -andaba detrás de nosotros, le veía entre mis piernas, masajearse el cipote, acariciarlo, como si fuera posible ponerlo más potente y duro. Entonces encogí el cullo cerrándolo al sentir el primer latigazo de verga en mi ano, se la sujetaba por la base y la utilizaba como un látigo para castigarnos las nalgas pero cuando golpeaba en el ano era cuando dolía. El dolor pasaba enseguida y luego sentía una gran calentura que hacía que mi ano se abriera sin querer, parecía que nuestros ayes de dolor le excitaban y procuraba que los golpes cayeran directo sobre nuestros hoyitos como ...