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Vengándome de mi tía
Fecha: 14/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Vlad escritor, Fuente: CuentoRelatos
... short, subiendo la manos hasta llegar a sus pechos, duritos y firmes. Magda, no estaba llorando, pero si tenía una mirada de odio hacia mí. Sin decir nada comencé a desnudarla, besando cada parte de su cuerpo, hasta quitarle una tanga de encaje rojo, poniendo mi boca en su totalmente depilada vagina. Mi lengua jugueteaba en su clítoris, mis manos subían y bajaban de sus piernas a sus pechos. Con mis labios jalaba ese rosado botón, una y otra vez. Me di cuenta que el cuerpo de Magda comenzó a reaccionar. -Te gusta verdad putita? No dijo palabra alguna. Así que ahora subí a disfrutar de esos pezones erectos y rosados, mis labios recorrían su cuello, hasta llegar a meterle la lengua en sus oídos. Pronto le abrí la boca para que me diera un beso. Para sorpresa mía fue, que correspondió aquel beso lleno de lujuria. En esa posición la penetre de golpe, arqueando su cuerpo, para dejarme llegar hasta el fondo. Ella no quería dar gemidos, pero supe que lo disfrutaba, porque sus manos empezaron a recorrer mi espalda y nalgas. Le ordene que se pusiera de perrito. La visión de ese trasero casi con un redondo perfecto, hizo que le lamiera las nalgas, pasando por su culo. -Te gusta? Pues que esperas para metérmela? Haciéndole caso, ensalive bien su agujero, para ponerle la verga en la entrada y poco a poco se la metí. -Hayyy, uuumm, pinche Mario. Eres un pendejo. Pensé que le había dolido, pero al medio ver su cara de satisfacción, ...
... me movía como loco, como si quisiera atravesarla. -No sabes cuantas ganas te tenía Magdalena. Siempre que podía te espiaba cuando entrabas a bañarte, me masturbaba con tus tangas, me vaciaba al leer tus puterías. Diciendo esto, quería atravesar a la muy perra. Porque, la muy puta se había metido hasta con dos vecinos, un compañero mío de trabajo y hasta con mi padrino. Pero ahora yo la disfrutaría hasta que me cansara de ella. Ahora le ordene que me limpiara la verga con su boca, dándome una mamadas de película. Sentía que se los echaba en la cara, pero pude controlarme. Ahora, descanse un poco para volver a clavarla y aprovechar para planear donde. Dos minutos de respiro y de estarle metiendo tres dedos en la pepa. Decidí que hiciéramos un 69. Su boca ya era muy experta; tanto que la senté y termine en su boca, tomándose toda mi leche. -Eso fue todo maldito puñetero? Ahora veras. Tomo mi casi flácido pito, metiéndoselo a la boca, para revivirlo. Pasaba su lengua de arriba para abajo de mi palo, lamia y chupaba mis huevos. -Que bien lo haces puta. Ella solo medio rio. Cuando conseguí erectar mi miembro, le hice una tipo rusa. Ella encorvaba su cabeza para lamer mi glande. Luego se la volví a meter por el culo. Magda agradeció empujando sus nalgas para mayor entre. Así estuvimos un rato. Mi tía gemía como la zorra que era desde su primer palo. Se la puse en la vagina, teniendo sus piernas en mis hombros. En esa ...