1. Memorias inolvidables (capítulo 1): Ismael es Ferénikos


    Fecha: 16/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... mi tía Celia y me dijo:
    
    — Necesito hablar contigo y me cuentas todo lo que ocurrió con lo de la fiesta de la despedida de soltero de Andrés; ven a casa y tomamos algo.
    
    — Vale, tía, estoy de acuerdo, al salir de mis clases voy.
    
    Acudí a la cita con mi tía Celia sin ningún problema y me recibió en el portal de la casa, me besó muy cariñosamente como quien estaba deseando que llegara. Me hizo pasar adentro, nos dirigimos a la cocina, dejé mi mochila sobre el banco de la cocina y le dije:
    
    — Tía, me estoy meando, mientras preparas tu delicioso chocolate, voy, meo y regreso.
    
    — Vale, guapo.
    
    La verdad es que desde que subía por la avenida me estaba meando y tenía ganas de llegar a la casa de mi tía y meterme en el baño. La meada fue de campeonato, suprema, después de abrir mi bragueta, bajar mi pantalón y jocks juntos, el chorro salía directamente al agua. Aquel sonido siempre me pone y me iban entrando ganas. Cuando meo de esta manera doblo mi espalda mirando al techo para que mi polla expulse su orina directamente al inodoro y me imagino que estoy follando a la persona que más deseo; además, me la agarro con lamino y la meneo y eso me da suficiente para sentir placer solo con la meada. Acabé la meada y comencé a sobarme mi polla, me la masturbaba con ganas y me acariciaba mis huevos, como estaba de cuatro días afeitado, me entraban cosquillas que aceleraban mi deseo y pasión y mirando al techo comencé a soltar chorro tras chorro. Es una pena que cueste tanto ...
    ... masturbarse para salir en un instante, con lo grato que resulta. Miré mi polla y le agradecí el rato placentero que me ofrecía, doble placer entre la meada sonora y la eyaculación con mis gemidos. Mi cara me sonreía a mí mismo. Con un trozo de papel higiénico me limpié mi polla y me subí el jocks y el jean. Iba feliz hacia la cocina donde esperaba mi tía.
    
    — Ismael, por favor, sube tu cremallera que se te saldrá el pajarito.
    
    — Oh, perdón, tía, perdón, perdón, entre las prisas…
    
    — Tú ya no debes tener pajarito, seguro que tienes una buena culebra, porque tú eres de buena clase…
    
    — ¡Ay, tía, tienes cada cosa…!
    
    — A lo que vamos —me dijo mi tía poniéndose seria mientras me ponía el chocolate delante de mí y soplaba para enfriarlo un poco—, qué pasó con tu mamá que me he enterado de su interferencia con los machos de la familia…
    
    — Nos ha prohibido organizar fiesta de despedida de soltero.
    
    — ¿Cómo cuatro machos bien puestos y bien armados, que eso me lo sé, no han dado el stop a semejante arrogancia materna?
    
    — ¿Qué podíamos hacer…? Si ella dice que no, mi padre no nos da el dinero y ¿qué podíamos hacer nosotros?
    
    — Vais a hacer la fiesta de despedida de soltero de mi sobrino Andrés, pero en mi casa del campo. No se ha de enterar tu madre, ¡esta hermana mía, es que no se entera de la vida!, allí estaremos vosotros, vuestros invitados y yo pongo el resto; mejor para el próximo sábado. Coméntalo con tus hermanos, a Angustias no le digas nada, chicas no van a ir más ...
«1234...8»