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Nada y todo querida sobrina
Fecha: 17/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
Después de aquella noche loca, de aquellos días de sexo se atisbaba unos días tranquilidad y relajación en la finca de mi tío, pero una vez más una tranquilidad ficticia, ya que el deseo que tenía era más fuerte. Aquella mañana estuve horas pensando sola en aquel colchón tan enorme al pie de la piscina, estaba feliz por el último beso de mi tío sentado en mi cama, no sabía que significaba, pero significaba algo, por otro lado sentía que mi tío sin querer me había vendido y había hecho de mí una puta aunque no era el único responsable claro está, ya que yo, fui la única en tomar la decisión final de ofrecerme para ayudarle incluso desoyéndole, yo me había metido solita en aquella turbia historia. Realmente no le culpaba, bueno si, algo si porque los besos fingidos que me dio, parecían reales que antes de estar con Alekséi ya mojaba mi tanga con sus besos y caricias, de hecho en el salón cuando follaba a Alekséi a quien veía era a mi tío, de otra manera no hubiera podido empezar y así, en cada penetración cerraba los ojos y veía a mi tío, siendo el quien metía su polla en mi vagina. Era una imagen que ahora se repetía una y otra vez, como miraba su polla desaparecer dentro de mi vagina a la vez que gemía con su entrada, no sé, quizás esa semana con él, con su risa, con las atenciones que tenía conmigo, era el hermano de mi madre, un hombre realmente atractivo de 50 años que siempre estuvo en mi vida desde que nací, de hecho era mi padrino y sabía que algo entre ...
... nosotros había cambiado desde que fingimos aquellos besos al pie de la escalera y me lo corroboraba el beso de esta mañana, un beso, unos besos que me sabían a poco. Aquella noche en el sofá tuvimos que fingir que éramos amantes, Alekséi nos miraba y estaba en juego aquel negocio que le iba a reportar a la empresa de mi tío pingüe beneficios, pero a qué precio, tuvimos que volver a besarnos como si estuviéramos enamorados, sus labios sobre mi cuello y luego sobre mi boca hasta que nuestras lenguas se juntaron y aquella sensación lo cambio todo, sus besos lo cambiaron todo, Alekséi estaba devorando a su mujer prácticamente desnudándola delante de nosotros, con lo que mi tío mirándome a los ojos y pidiéndome perdón con ellos empezaba acariciar por encima del vestido rojo, besándome los hombros y metiendo su mano por debajo del vestido acariciando mi sexo, nuestros besos cada vez más apasionados y empezaba a notar que aquello ya no era ficción. Yo sentía algo en mi interior, algo que me llevaba a estar más receptiva con sus caricias y besos, estaba sintiendo placer con las caricias fingidas de mi tío y sabía que a él le pasaba lo mismo, porque los primeros besos, las primeras caricias eran frías, del frío pasamos a la calidez de sus labios y más tarde al ardor de sus dedos cuando me hicieron gemir por primera vez al meterse por debajo de mi tanga y penetrando en mi vagina, la música sonaba lentamente, lo que aprovechamos a darnos un respiro y quizás el ruso se cansara de aquella ...