-
Mi hermana Ana, su amiga y yo (Parte 1)
Fecha: 17/04/2023, Categorías: Incesto Autor: jess barber, Fuente: CuentoRelatos
Era un domingo más, el único donde podemos estar tirados en nuestras camas hasta el atardecer, sin preocuparnos de nada, a menos… que tengas una hermana tan fastidiosa como la mía, sin embargo, eso, en ocasiones, tiene sus ventajas. Eran las 11 am y yo seguía babeando y soñando con una de mis amigas. No suelo ser superficial, pero en mis sueños no me puedo controlar, y menos cuando existe Natty, pálida y delgada como espagueti, con unos chinos castaños y una hermosa sonrisa. La protagonista de mis sueños no se estaba comportando como en verdad lo haría, pero me estaba volviendo loco, ella se acerca lentamente a mí, se sienta sobre mis piernas, yo empiezo a rogar que no se forme un bulto en mi pantalón, pero luego ella comienza a acariciar mi cuello se acerca lo suficiente a mis rostro como para escuchar su respiración, sus labios están listos, y yo también, me acerco un poco y nuestros labios se rozan… -¡Marco! Escucho que gritan, desvaneciendo mi sueño, las cortinas de mi recámara están abiertas y la luz del sol me ciega por unos segundos, yo nunca abro las cortinas, por lo que solo se puede significar que mi molesta hermana viene a fastidiar. -Marco, es tarde para seguir dormido. -Es domingo, bitch. -Marco, me salió un grano en el rostro. -¿Y a mí qué carajos me importa? -Te va importar cuando Natalia vea este vídeo. La perra de mi hermana me había grabado mientras dormía, y yo estaba como idiota, en el vídeo, sonriendo y susurrando el nombre de ...
... Natty, y lo peor es que mi erección formaba una gran carpa con la sabana que me cubría, erección que no había notado y que aún tenía, inmediatamente agarré una almohada y me cubrí. -Borra eso, idiota. -Entonces, ayúdame. -Si no te pusieras tanto maquillaje como el que se pone un payaso, quizá no te hubiese salido. -Eso no te ayuda y a mí tampoco, si no quieres ayudarme, ya sabes quién verá el vídeo. -Ahh -me quejo, ya que no tengo otra opción- ¿qué quieres que haga? Luego de su explicación me quedé un poco atontado. -¿Quieres mi esperma para hacerte una mascarilla? -mi cara de asco no desaparecía. -Solo te estoy pidiendo que no los tires al inodoro, idiota, crees que no sé por qué tardas tanto en la ducha. -No soy una vaca tonta, no puedo sacar cuanto y cuando quiera, además ¿por qué me espías en el baño? eso es desagradable -la verdad es que una vez lo noté, pero eso solo sirvió para adelantar mi orgasmo. -Más vale que empieces ahora perra, porque más tarde tengo una fiesta -ella se encaminaba a la cocina. -Espera, no lo puedo hacer solo, es decir, necesito “una mano extra”. -Y dices que yo soy la desagradable -lo pensó por un momento y luego- está bien, pero no te pongas raro. Ella se volteó y se quitó la blusa, no llevaba brasier, como acostumbraba, pude ver sus grandes senos rebotar por la gravedad cuando se acercaba a mí, yo los prefiero pequeños y puntiagudos, pero hace mucho que no hago nada de nada, y sí, estoy tan desesperado ...