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Balseros II: Amor de machos
Fecha: 17/04/2023, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos
Me echó su aliento perfumado de licor en el rostro y me dijo: Te he vencido una vez más, pero esta vez no te vas a ir sin complacerme. Luego me besó en la boca, metió su lengua hasta mi garganta y me mordió los labios suavemente. Yo, en vez de forcejear no puse resistencia alguna. Era una sensación totalmente nueva para mí, en la misma posición, sin soltarme los brazos empezó a frotar su cuerpo con el mío y las dos pingas, encima de mi abdomen, estábamos tan calientes que nos vinimos casi de inmediato. Nos fuimos a la ducha y sin decirnos ni una palabra y nos volvimos a besar. Su aliento seguía tan sabroso y perfumado y su cuerpo enjabonado resbalaba con el mío. El contacto resultaba delicioso y aunque nunca había experimentado cosa igual, no puedo negar que el morbo era más grande que mi orgullo de hombre, dejamos que el agua corriera por nuestros cuerpos nuevamente, entonces agarró mi mano y me hizo acariciar su pinga que no tardó en pararse, en efecto, era como 2 pulgadas más grande que la mía. En ese momento comenté: Quiero que sepas que yo no soy maric... y no terminé la frase, otro beso interrumpió mi comentario y acto seguido se metió mi pinga completa de un solo bocado en la boca. Mis gemidos no paraban y él la chupaba como un experto, yo de veras nunca esperé que mi improvisado amante mamara mejor que una mujer. Cuando estaba a punto de venirme, le dije que descansáramos, ya yo había perdido el poco pudor que me quedaba y le dije: Esta bien te voy a complacer en ...
... todo, yo no pensé que esto era lo que te gustaba, pero no me toques el culo y le comencé a acariciar las nalgas, le metí mi pinga entre sus piernas, él acomodó la suya entre su abdomen y el mío y comenzó a moverse como una mujer. Era la sensación más sabrosa que había sentido en mi vida. Le chupé sus pezones, su pecho y su cuello mientras jugaba con su agujero; Aquello lo excito sobremanera y comenzó a besarme con fuerza y a levantar su pierna derecha sobre mi cintura para poder abrir sus redondas nalgas y dejarme libremente que le metiera el dedo hasta lo último. Me pidió entre besos y mordiscos que, si no sabía que hacer, le hiciera lo que yo le haría a una mujer. Lo cargué en peso y lo lleve a mi cama donde se volteó y adopto posición 4 puntos dejando aquel culito rosado y medio dilatado a mi entera disposición; Eché otro vistazo a su hermoso cuerpo, y me excitó verlo así. Comencé suavemente a lamer aquellas nalgas duras y redondas, luego a chupar su hueco que se dilataba cada vez más hasta poder meterle mi lengua hasta el tronco, entonces le metí el dedo suavemente a lo que el replicó casi llorando de placer: ¡el dedo no, métemela ya coñooo! él mismo me agarro mi pinga y se la fue metiendo poco a poco hasta quedar ensartado completamente, entonces fui yo el que perdí mis estribos y lo agarré por la cintura y empecé a bombearle su culo desesperadamente. Era divino sentir el calor y la abertura tan estrecha, otra experiencia totalmente nueva para mí, cinco meses a pura ...