1. Mario (16 de 22): Pasando el verano y más (1)


    Fecha: 23/04/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... de la polla hasta llegar a mi mano.
    
    Cerré los ojos y me dejé llevar por sus caricias, sentía una corriente eléctrica que me recorría el cuerpo y que venía de su dura polla, deseaba que sus caricias aumentaran y que fueran más y más allá, que se volvieran invasivas e indecentes, me arrodille a su lado acercándole el culo.
    
    -Prepárame el culito papi, vienes con ganas y tienes la polla muy grande. -en lugar de hacer lo que le pedía me acariciaba el pecho y me retorcía con delicadeza los minúsculos pezones, lentamente aumentaba la presión hasta que me hizo gemir.
    
    -Me duelen papi, no tan fuerte. -entonces me llevó hacia él y acerco la boca para empezar a besarlos, a lamerlos.
    
    -Así amor, así sabe rico. -solo podía gemir y suspirar moviendo el culito con atrevimiento, sus manos grandes y fuertes me sujetaban los hombros para forzarme a aplastar mi pecho contra su boca.
    
    -Súbete encima. -entendía lo que me pedía aunque no apartaba la boca de mis pezones, me subí encima de él y le puse de nuevo mi pecho ante su cara, volvió a chupar mis pechos y a lamerlos con desesperación.
    
    Su bigote también me daba placer, ciertos roces de sus pelos en mis pezones conseguían erizarme el poco bello que tengo, y en algunos movimientos se me clavaban en la piel
    
    Estaba arrodillado con sus piernas entre las mías y sostenía mi cuerpo evitando que bajara y su pene entrara en mi.
    
    -Suéltame un poco Guille, deja que me la vaya metiendo. -estaba intentando retrasar el momento de ...
    ... follarme, seguramente pensaría que no podría aguantar mucho sin correrse, pero ahora comenzó a dejarme caer y la entrada de mi culo hizo contacto con la punta de su polla.
    
    Lo sentía inmenso, terriblemente hinchado, con temor de que no entrara cuando ya había estado dentro, era un enorme garrote pidiendo entrar en mi.
    
    Guille no pudo aguantar más y dejó que me fuera bajando hasta que la enorme espada comenzó a penetrarme, la espada maravillosa encontraba la vaina perfecta para meterse en ella, avanzaba desbocada y yo deseaba calmar aquella bestia que podía volverse peligrosa, apreté el culo para mitigar la invasión y Guille emitió un gruñido.
    
    -Relájate y deja que entre hasta el final. -me lamía la oreja y me exigía, la verga había crecido tanto, hasta un punto máximo que parecía que explotaría, ella y la vaina que la envolvía.
    
    Me gustaba el suave vaivén de subir y bajar sobre la verga, notando como me llenaba, lento o fuerte, abajo o arriba, detenerme y volver a sentirle otra vez como se introducía hasta el fondo de mi ser, me apuñalaba hsta el alma sin causarme daño.
    
    Guille gruñía arreciando sus quejidos, mi hombre sudaba a pesar de que era yo quien se movía, su aliento caliente me abrasaba el cuello o mis tetitas cuando las comía con gula, la dureza de su polla me hacia jadear llenándome entero y estremecer cuando llegaba al fondo de mi ser.
    
    Comenzó a gemir más fuerte cuando estaba a punto de vaciar su caliente caldo en mi vientre, me preparé para correrme con él y ...
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