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Me cojo a la madre de Carlos
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... cogérmela por ahí? K: Si, me gusta por ahí, dámela, ¡dame tu vergota! Un verdadero culazo, increíble, con mi lengua vencí la resistencia de su más estrecho agujero y lo dejé listo para penetrarlo. Entonces apoyé la punta de mi Verga en él y lentamente y con una presión constante fui metiéndolo produciendo gritos de dolor y gozo a aquella bella mujer, hasta que estuvo todo adentro y luego de unos segundos empezó ella un movimiento frenético propio de un animal. K: ¡Ah! ¡Si así, cógeme rico, agh, uhm! J: Oh, uhm, que rico culo, uhm, toma, toma mi verga, ¡uhm! Seguía embistiéndola con todo, le daba de nalgadas, me aventaba con fuerza, sus nalgas rebotaban en mi pelvis, la mamá de mi amigo ya estaba toda empalada. J: ¡Sí! Este es el mejor culo que eh penetrado, ah, ¡me vas a hacer venir! K: Ah, papi, uhm, me duele, ¡pero no la saques agh! J: ¡Toma, uhm, toma! La tomaba de su cintura y la penetraba con violencia, sus muecas y gritos me ponían más caliente y más rápido me la cogía, jalándole los cabellos, como toda una ramera. K: ¡Ah, me matas, uhm, ...
... agh! J: ¡Me vengo, me vengo!! K: ¡Lléname de ti, agh, me vengo! J: ¡Oh!! Ah!! ¡Toma!! Comencé a venirme en su culo y ella también se chorreaba, ambos llegamos al orgasmo de forma fenomenal, ¡que rico! Jamás imaginé toda esa pasión contenida dentro de una mujer tan especial. Cuando recobramos nuestros sentidos, después de gozar incansablemente me dijo que el jueves era su día libre en el trabajo y quería que lo pasáramos juntos y sin salir de aquella habitación, terminó de decirme aquello cuando bajó lentamente y comenzó a mamar nuevamente mi verga, no sabía cuánto podría yo resistir, pero estaba dispuesto a darle todo el sexo que ella me pidiera, quería hacerla totalmente feliz y lo estaba logrando, su cara lo expresaba. Todo aquel día fue increíble hicimos cosas jamás pensadas nos entregamos por completo el uno al otro, por supuesto está de más decir que desde aquel día aquella cautivante mujer se convirtió en mi más caliente y secreta amante. Espero les haya gustado y quiero terminar con diciendo ¡Perdón Carlos, pero tu madre me coge como nadie lo hizo jamás!