1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (51/59)


    Fecha: 27/04/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... revistas que te entretengan.
    
    -Solo puedo poner la tele. -de mala forma cogió el mando que tenía al lado de la mano entablillada y apagó el televisor.
    
    -Vaya momento que elegí para tener el accidente, cuando hace más calor. -cogí la caja de bombones que había dejado a los pies de la cama y la comencé a abrir, escogí uno con forma de corazón.
    
    -Abre la boca. -obedeció al instante y le puse el bombón en los labios, era cierto que hacía demasiado calor en la habitación y parte del chocolate se quedó derretido en los labios.
    
    -Gracias Ángel, son muy buenos, rellenos de avellana, come tu uno, ya que los has traído los tenemos que consumir. -me senté en el lateral de la cama y traté de limpiarle los labios del chocolate que le había quedado, en lugar de limpiarlo lo estiré hasta la barbilla.
    
    -Pareces un payaso de chocolate. -solté una risa y él puso los labios en forma de corazón.
    
    No lo pensé como debía y me incliné sobre su cara, le pasé la lengua por la barbilla y los labios llevándome con ella los restos del bombón, luego le deposite un suave beso para no dañarle el labio herido.
    
    Cuando me aparté tenía los ojos muy abiertos mirándome.
    
    -¡Oh Ángel!, ¿qué has hecho?
    
    -Ya ves, lo que no debía, darte un beso, premiar tu temeridad. -no dejaba de mirarme y pequeñas gotas de sudor le aparecieron en la frente.
    
    -Eres peor que el auxiliar que me limpia, todos los días me martiriza con la limpieza y tu lo haces con un beso. -desvió la mirada y le seguí, como no ...
    ... tenía slip, el bulto de su pene hacía la tienda de campaña en la sábana, y estallé en carcajadas.
    
    -Pero bueno, ¿eso si que ha quedado sano? -no podía dejar de reír aunque procuraba no hacerlo muy alto, le miraba la cara, y aunque parezca increíble en Ian, se estaba poniendo rojo.
    
    -Perdona Ángel, estoy hipersensible, llevo más de quince días sin poder tocarme, ni arrascarme cuando me pica algo. -parecía confundido pero la tensión de su pene no cedía y continuaba levantando la tienda humedeciéndola del seminal que expulsaba.
    
    -En el mostrador he visto a dos enfermeros, chica y chico, muy guapos por cierto, podías pedirles que te alivien, seguro que lo harían encantados.
    
    -No te burles por favor, que a veces me desespero. -imprudente como soy puse la mano sobre su pene y empujé para aplastarlo.
    
    -¡Oh! Ángel no hagas eso, luego será peor. -sin hacerle caso levanté la sábana, su verga miraba al techo de la boquita le salía una gota de cristalino seminal, se la sujeté por la base y comencé a masturbarle suavemente mientras miraba sus ojos despavoridos y excitados.
    
    -Lo voy a hacer, por esta vez solamente, si nos sorprenden y te echan de la clínica tuya será la culpa. -mientras seguía masturbándole, bajando y subiendo el prepucio que le cubría el rojo glande, examiné por vez primera sus atributos sexuales de macho.
    
    Tenía un bonito pene de unos diecinueve, o más centímetros, un grosor proporcionado y el glande era más fino y casi sin corona, un bello ejemplar de verga, ...
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