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Joven, casada, hermosa, puta y morbosa
Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... cómo si le hubiese contado un chiste muy gracioso. Al acabar de gozar bajó la falda, luego cogió una servilleta y limpió la leche de su mano. Fermín le preguntó: -¿De verdad que hiciste todo eso con el novio? -En una paja antes de venir a la boda. Fermín no salía de su asombro. -¡¿Pensaste todo eso en una paja?! Eli echó el resto. -No, pero fantaseo con esas posiciones y cómo dices que eres muy cabrón… Al oír aquellas palabras a Fermín ya no le quedo ninguna duda de que iba a mojar, le dijo: -¿Follas tan bien cómo haces pajas? -Follo aún mejor. ¿Y tú follas bien? -Eso dicen, pero a mí no me van las florituras, me gusta hacerlo arriba, abajo, de lado, a cuatro patas..., me gusta hacer un griego, una cubana, el cunnilingus normal, el cunnilingus cerdo... Lo miró con cara de curiosidad. -¿Qué es el cunnilingus cerdo? -Es correrme dentro de una mujer y después saliendo mi leche del coño comérselo hasta que me da su corrida en la boca. -Eso no es un cunnilingus cerdo, es un cunnilingus delicioso para quien lo recibe. ¿A dónde vas al salir de aquí? -No salgo, tengo una habitación en este hotel restaurante. -¿Qué número? -El 69. ¿Te animas? -¿El número de tu habitación es el 69? -Es. -Ese número me trae muy buenos recuerdos. No bebas más. Sus palabras se lo había dicho todo sin decir nada. Ya no tomó ni la copa de whisky que tenía delante. Esa noche se iba a cansar de follar. Llevaba media hora en la habitación ...
... del hotel restaurante cuando llamaron a la puerta, abrió y era Eli. La hizo pasar, cerró la puerta, le echó las manos a las tetas y se las amasó mientras arrimaba cebolleta a su culo. Eli, que se había hecho una coleta, le preguntó: -¿Tienes prisa, tío? La besó en el cuello y le respondió: -No hay que perder el tiempo, el tiempo es oro. -¿Y mis tetas qué son? -Tus tetas son gloria bendita, espero que me sepan a galletas de coco. Eli le echó una mano a la nuca al tiempo que giraba la cabeza, lo besaba y después le preguntaba: -¿A qué sabe mi boca? -A fresas. Le cogió una mano, se la llevó al coño, lo volvió a besar y le preguntó: -¿Y mi coño a qué esperas que te sepa? -A pastelito de crema. -¿Y mi culo? -A chocolate. Se dio la vuelta, le echó los brazos al cuello y le metió un morreo que le puso la polla dura y latiendo. Al acabar de besarse Fermín la empujó encima de la cama. Vio cómo flexionaba las piernas, cómo levantaba el vestido y cómo lo quitaba por la cabeza. No paró, al vestido siguieron las bragas y después los zapatos azules con tacón de aguja. Quedó cubierta solo con las joyas. ¡Qué polvazo tenía! Sus tetas eran grandes, lo mismo que sus areolas oscuras y sus pezones, y el coño, el coño tenía una mata de pelo tan espesa que escondía el corte. Fermín tampoco esperó, se desnudó y con la polla apuntando al frente se metió en cama y se abalanzó con su boca hacia sus tetas. Se las empezó a devorar, Eli le dijo: -Despacio, tío, ...