1. Sin poder describirlo


    Fecha: 01/05/2023, Categorías: Gays Autor: edulopez2732, Fuente: CuentoRelatos

    Tirado en la cama, desnudo y recién bañado, a la espera que salga del baño y que venga conmigo.
    
    Mi cuerpo caliente, recién me había duchado con agua bien caliente, mi piel estaba fresca y con olor a jabón, pero estaba ansioso, quería que saliera ya, que se acostara conmigo.
    
    Hacía poco nos conocíamos, éramos jóvenes y llenos de energía, la primera cita había sido linda, pero en esta ocasión todo se desbordo, de salir y frenar en la esquina a besarnos a terminar en su casa.
    
    Nos encontramos después de los trabajos, con toda la jornada encima, llegamos y era necesario un baño, limpiarnos un poco.
    
    Ahí sale, se abre la puerta y solo tiene una toalla tapando sus partes, su pecho se ve claramente, su cuerpo también esta entregado a lo que tiene que suceder, se siente su olor, a perfume, una figura perfecta para mis ojos llenos de sed.
    
    Se acerca y se saca la toalla, al caer lo primero que veo es su pene, grande, casi erecto, un pedazo de carne ancho que pedía besos y lengua.
    
    Se queda parado mirándome, a mí, que estoy desnudo abierto de piernas y todo depilado, listo para que me haga su mujer.
    
    Mi pene ya estaba erecto, quería que jugaran con él un poco, parado y duro, no tan grande como el de él, pero en una buena forma.
    
    Se acerca a la cama y me dice “que hermoso que sos”, mi cuerpo se desato, todo se aflojo y solo quería que me penetrara, que me haga el amor.
    
    De a poco su presencia se acercaba a mi lugar, con las manos apoyada en la cama y su cuerpo ...
    ... todavía en el aire, se fue acercando cada vez más, de pronto baja hacia mi cola, yo no dudo un instante y abro más las piernas, su lengua llega a mi agujero y pasa lentamente, arriba y abajo, entra un poco y sale, mi mente estaba explotando, su lengua me estaba penetrando como nunca, seguía saboreando mi puerta al compás de mis gemidos, la pasaba de arriba abajo, me probaba toda mi apertura, subió y abrió su boca para meterse mi pene, entero entre su lengua y paladar, saboreándolo y tragando todo lo que había, mi cerebro ya no podía más, le pedía que me cogiera, al terminar de chupármelo, me dio vuelta, boca abajo y con la cola entregada, siguió con su ritual de la lengua, chupando mi agujero, abriéndolo y dejándolo listo para lo que sea, sin antes usar un dedo y otro dedo, me fue penetrando de a poco, despacito y con cada vez más gemidos departe mía, me sentía suya, quería que me hiciera todo.
    
    Mi saliva se había secado, no tenía respiración y mi corazón pedía que me hiciera el amor ya, pero su lengua no paraba, seguía penetrándome en el alma, de pronto sus dos dedos hicieron un trabajo más intenso, más velocidad y precisión, yo no podía más, íbamos 15 minutos sin parar, acabe todo, explote de néctar, nunca me había pasado, había tenido el orgasmo más intenso sin ser penetrado.
    
    Todo tirado sobre el cubre cama, no habíamos visto ni las sabanas, todo el placer que me dio no lo pude aguantar, fue mucho.
    
    Me limpio con una servilleta y me acuesto a relajar, el parado erecto y ...
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