-
Adiós a mi inocencia (Segunda parte)
Fecha: 01/05/2023, Categorías: Gays Autor: claudiasiempre, Fuente: CuentoRelatos
... Después, nos fuimos a descansar al dormitorio. Recostados sobre la cama, dormimos casi una hora. Él se despertó primero, se desvistió sigilosamente sin darme cuenta y comenzó a jugar con su sexo en mi cara. Regaloneé unos pocos instantes más, pero la calentura me obligó a abrir los ojos... ¡Qué hermoso y grande está!, exclame con gusto. Lo tomé con mis dos manos, estando acostado todavía, y lo besé con ternura maternal. Me senté en la cama y rápidamente comencé a desnudarme. Cuando me iba a bajar los calzones, me interrumpió, ordenando que los dejara puesto. ¿Por qué? reclamé, quiero volver a ser tuya otra vez... continué diciendo. Claudio me miró con dudas en la cara, y dijo: ¡no debes olvidar en ningún momento, que esta noche te romperemos el trasero entre los tres! Eso hice, desde ese mismo instante. Me senté al borde de la cama, frente a él que estaba de pie. Comencé a lamer su sexo, mientras con mis manos acariciaba su cintura. Entre abrí mi boca para humedecerlo con los jugos de mi lengua. Lo empape, a lo largo y ancho de todo su maravilloso espesor, durante mucho tiempo. Los dedos de sus manos, se entretenían en mi pelo, deslizándose por la nuca y extendiéndose de lado a lado por mis hombros... Aludes de placer interminables, nos envolvieron con intermitentes jadeos que retumbaban en las paredes de las bocas... Sin embargo, no podía dejar de pensar en la orgia que viviría esa noche y, una y otra vez, en el macho que le hizo expulsar, repetidos orgasmos ...
... a la puta de su exnovia. Pero, Claudio me hacía volver a la realidad, interrumpiendo mis pensamientos y sensaciones eróticas... Ahora, tenía anclado en mi boca, su grueso y duro sexo. Sentía sus palpitaciones apresuradas, atrapadas en las paredes húmedas de la garganta. Las primeras gotitas de su savia se deslizaron dulcemente al interior de mi cuerpo caliente... Mientras él, empujaba y retrocedía. Atragantado, sentí que me encontraba entre dos mundos. No sabía cuál de los dos era más verdadero... Cerré los ojos por algunos momentos, y sentí que mis nalgas se abrieron infinita vez más que la vez anterior con Claudio, y que su fastidioso amigo, que aún no conocía, me penetraba sin permiso. Entonces, mi cuerpo se convulsionó varias veces y mis calzones amarillos, sentí que se mojaron. Con espanto y vergüenza, abandoné ese mundo. Abrí los ojos y vi como Claudio, desesperadamente bombea mi boca, para después de algunos instantes, agarrado de mi pelo, lanza a chorros su sustancia más íntima para que la bebiera. Eso hice... Me la tomé toda, hasta el último sorbo con angustia... Mientras degustaba su delicioso manjar, me di cuenta que el pervertido del Claudio, me había convertido en una puta caliente que sólo podría saciar su hambre en orgias. ¡Un mundo nuevo se abrió ante mi! De pronto, volví a mis cabales. Con su sexo aún dentro de mi boca, succionaba desesperado las últimas migajas del pastel, con los brazos entrelazados a su cintura. Lo retiró con un solo y ...