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Mi vecina Norma
Fecha: 02/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: aleperez, Fuente: CuentoRelatos
Hay veces en donde del odio a la cama sólo hay años y las ganas. Norma es una vecina nada sexy, un poco mayor que yo, con quién hace años cuando se mudó al lado de la casa de mi madre tuve varios roces y hasta incluso casi llego a los golpes con su esposo de entonces, quién era el hijo de mi vecina. Luego se mudaron a unas casas de la casa de mi madre, fue cuando tuvo que bajarle como decimos en Venezuela a su carácter y a sus altanerías. En el 2018, por problemas con los servicios públicos, específicamente el agua y la luz, fue cuando comenzamos a tener más contacto, todo dentro del debido trato respetuoso. Físicamente hablando lo que tiene bonito son esos ojos negros que prácticamente te desnudan con la mirada. En esos menesteres de ir a la oficina de la compañía de la luz, que en Venezuela se llama Corpoelec, pude detallar que Norma es muy caliente, tanto así que su proceso de menopausia, le dio por subirle su deseo sexual. Ella trataba de disimularlo bien, dado que a pesar de nuestros pasados roces comenzamos a tratarnos bien, está demás decir que soy muy respetuoso con mis vecinos y con cualquier persona. De esto se dio cuenta Norma y bueno comenzó a ser más comprensible. Cierto día venía de buscar a mi hija, la cual es un año mayor que la hija de Norma. Esto fue hacia el 18 de febrero, recuerdo bien porque mi hija estaba entusiasmada por el carnaval, puesto que en el colegio previamente les habían asignado muchos deberes escolares, y escuchaba a mis hijos ...
... decir que necesitaban un receso del colegio. El sol estaba fuerte y veo que Norma está colocando un letrero en la reja de su casa, el cual decía que estaba vendiendo productos de comida. Disimuladamente me detengo a detallar el aviso, pero lo que me dejó absorto, fue que cuando Norma queda de frente a mí, su pantalón de algodón color gris, tipo mono deportivo, marcaba una gran vagina. Norma es algo alta, aproximadamente 1,70 m de estatura, unos 70-75 k, morena clara, cabello negro con algunos rasgos de canas, su cabello le llega a los hombros, senos medianos, algo caídos, pero apetecibles. Una vez pasada la vergüenza y preguntando disimuladamente los precios de dos de los productos para ocultar mi erección y salir airoso de tan bochornosa situación, a Norma se le dibuja una leve sonrisa con algo de picardía, me da los precios, me retiro tratando de caminar un poco inclinado para ocultar la erección, a pesar de que el pantalón jeans me quedaba algo holgado y traía la franela por fuera. A partir de ese día era una cacería de miradas entre Norma y yo, ella trataba de estar en la puerta de su casa cuando pasaba a llevar a mis hijos al colegio en la mañana, ella estaba en la entrada de su hogar vigilando a su hija salir para la institución educativa. Cuando venía de regreso estaba ella en el porche de su casa con una tasa de café, varias veces me puse a conversar con ella de cosas triviales, pero detallándola con la mirada, algunas veces traía su pantalón mono con el cual se le ...