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Después de ir al teatro, rico sexo con un vecino.
Fecha: 03/05/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hace unos días iba a ir al teatro con mi hijo, lamentablemente se enfermó un par de días antes y no podía ir; traté de vender e incluso regalar los boletos pero nadie podía o quería, así que me había resignado a que se perdieran, sin embargo, pocas horas antes de la función me encontré con Beto, hijo de mis vecinos de a lado –un chico de 25 años con quien ya he tenido mis aventuras- y accedió a acompañarme. Me arreglé rápido con una falda negra corta, una blusa blanca semitransparente, un saco negro ceñido, medias negras y una pequeña ropa interior blanca. Dejé a mi hijo acostado, descansando, reponiéndose y me fui al teatro. Al regresar, cerca de las once de la noche, Beto y yo pasamos a mi casa para tomar una copa de vino y platicar un rato. Fui a checar a mi hijo y estaba profundamente dormido; la medicina lo noquea. Bajé a la sala y Beto ya había abierto el vino y sacado un par de copas; nos sentamos en el sillón y brindamos. Como no quería despertar a mi hijo hablamos susurrando; claro que después de la primera botella, el coqueteo y el manoseo discreto se incrementaron. Beto y yo nos hemos acostado varias veces, así que me parece que sabíamos en qué acabaría la velada. Yo tenía la pierna izquierda cruzada tocando sus piernas. Beto empezó a acariciarme la pierna. Beto – Estás muy sexy, Ingrid…bueno, eres sexy. Yo – En serio? Te parece? Beto – Pero por supuesto! Para muestra un botón. Yo – Por qué? Dime. Beto – Con esta falda se te ve riquísimo ...
... todo. Yo – Dime –me acomodé para estar más cerca, ya con mi pierna más sobre él para que me pudiera acariciar más-. Beto – Eres una canija, Ingrid; se te ven muy ricas las piernas…y uno va subiendo la mirada a tu cadera…el trasero, puta, se te ve delicioso. Yo – En serio? Beto – Uf! Tienes unas nalgas riquísimas, Ingrid. Yo – Qué más? Beto – Me mataste con esa blusa transparente, se te ven bien ricas las tetas; se te quedaban viendo babeando jajajaja. Yo – Y tú también babeaste por mi? Beto – Desde que te vi…tengo toda la noche pensando en…todo eso –me miró-. Yo – Ah, sí…-me acerqué a él y empezamos a besarnos, primero suavemente, pero enseguida nos dejamos ir por la calentura y estábamos fajando en la sala de mi casa, mientras mi hijo dormía en su cuarto, fue muy caliente-. Beto – Estás deliciosa, Ingrid…ya extrañaba esto… Yo – Sí?…Qué rico…yo también…me pones muy hot, Beto…-sus manos me magreaban las tetas y las nalgas, desacomodándome la ropa y metiéndome el calzón entre mis nalgas; yo le agarré el paquete, estaba durísimo-. Beto – Ya viste cómo me tienes? Yo – Mmm…está durísimo, qué rico –él me lamió el cuello, los hombros, me abrió la blusa, me bajó el brassiere y empezó a comerme las tetas; Beto sabe que eso me pone súper hot- sabes cómo prenderme un chingo –metí la mano en su pantalón y comencé a jalársela sobre el bóxer, después metí la mano en su ropa interior y seguí jalándosela-. Beto – Me encantan tus tetas, Ingrid…mmmmmmmm…qué ...