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No me gusta el sexo
Fecha: 06/05/2023, Categorías: Incesto Autor: danynitajo, Fuente: CuentoRelatos
... mi empanadita, y siguiendo hasta que levante los pies para pudiese quitarme el pantalón. Quede solo en mi tanguita blanca ya que no utilizo brassier. Se levantó recorriendo mis piernas hasta mis caderas y de un solo golpe rompió la delgada tanga quedando yo desnuda como llegue al mundo, un poco crecidita y sensual pero igual de desnuda. Me volteo y viéndome de frente bajo su boca a cerrar sus labios sobre uno de mis pezones, que levantándose subió y lo saludo, sus manos en mi espalda bajaron y sus dedos pasaron por el espacio que entre mis nalgas hay, la otra por delante sobo los labios de mi vagina, toco mi clítoris con un dedo y con otro toco el ojete de mi culo. Estaba mojada, súper mojada. Juan bajaba su lengua hacia mi ombligo y de allí paso a mi coño, me tense un poco, nunca había tenido una boca y lengua traviesa en mi coño, me dijo me relajara y abriendo mis piernas con sus brazo, yo todavía parada, acaricio mis labios inferiores con su lengua, que corrientaso tan verraco, mis rodillas se volvieron gelatina pero permanecí erguida. El caliente aliento de su boca acariciaba mi coñito. Su lengua mi gallito, y sus manos como de pulpo me tocaban mi culo. Sentí como un orgasmo que ni masturbándome había sentido, llegaba a mi ser, subía por mis piernas acercándose a mi coño, me deje caer sobre el sofá, y el siguió dándome lengua, hasta que ya me deje ir, y permití que mi padrastro me hiciera venir. Su boca de anguila y lengua de oso hormiguero latigaban mi ...
... clítoris, mi gallito saltaba, mis líquidos vaginales copiosamente mojaban su barbilla y el sofá. Me había corrido como un huracán de pasión y arrechera como nunca había sentido. Ahora no quería parar, necesitaba que me penetrara con esa verga erecta que veía entre sus piernas, grande, larga, gruesa, hermosa. Extendí mi mano, y la agarre, lo atraje hacia mí, y mirándolo a los ojos me la fui comiendo, saboree su sudor y sentí la delicadeza de la piel de su corona. Pase mi lengua por su ojo ciego y la sentí vibrar en mi boca. La saco y me volteo, me puso en cuatro sobre el sofá, se colocó detrás de mí y me dijo que iba a salir de esta experiencia queriendo y adorando el sexo, coloco la cabeza de su verga a la entrada de mi vagina, y dándome una palmada en mi nalga, me dijo que le pidiera me la metiera. “Métemela, métemela ya, quiero saber cómo se siente, quiero saber por qué no me gusta el sexo, o si me va a quedar gustando, métemela ya”. Juan, apunto y sabiendo que no era virgen, la metió de un solo golpe, que rico se sentía, empezó a darme con ganas, adentro, afuera, adentro afuera, que delicia, como había podido pensar que esto no me gustara. Mi padrastro me estaba penetrando, su verga la misma que mi madre disfrutaba estaba dentro de mí, que sensaciones, que emoción tan pasional. Un nuevo orgasmo se fue subiendo por mis entrañas, su miembro brincaba y al mismo tiempo nos corrimos, que delicia. Terminamos mamados sobre el sofá. Yo quería que la próxima salida de ...