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La obesa hermana de mi amigo
Fecha: 19/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javig27, Fuente: CuentoRelatos
... en la bolsa quieres un poco? Javier: si si tienes te agradecería mucho un poco Daniela: Te lo pones tú o te lo pongo yo. (Al decir esto se empezó a reír creo que ni ella se esperó realizar esta pregunta) Javier: Bueno ya que te ofreces si te lo acepto para que puedas colocarlo mejor Me pidió que me siento en una de los bancos que están en el cuarto y ella se paró detrás de mí, empezó a colocar el gel en mis hombros, me incline hacia adelante para colocarlo en mi espalda y me pregunto que si en el pecho y cuello también me ardía a lo que le conteste que sí y empezó a colocarlo también en esa zona. El factor del alcohol, el sentir unas manos sobre mi piel desnuda de la cintura para arriba, el gel que al tacto con la piel es una sensación muy fresca y agradable, fueron motivos suficientes para que yo me relaje de mas, cerré los ojos y lo empecé a disfrutar bastante, en ese momento no me importo ocultarlo, yo mismo me di cuenta que una erección se empezaba a formar debajo de mi bermuda. Daniela: Se siente rico ¿verdad? (sentí que lo decía también por ella y no solo por mi) Javier: Si la verdad si, voy a conseguirme un gel así para mañana Daniela: Cuando quieras yo te presto el mío, ya ¿listo? Javier: Esta bien, gracias, si ya con eso muchas gracias Daniela Daniela: Bueno ahora si me voy para que descanses Javier: muchas gracias de verdad Me pare para acompañarla a la puerta y se quedó parada junto a la manija de la puerta esperando que me ...
... acerque, cuando estire mi mano y la coloque en la manija para abrirle la puerta ella coloco su mano sobre la mía y me detuve, en ese instante estábamos muy muy cerca, yo seguía sin camisa, con una erección a medias escondida con mi ropa interior y a Diamela la mujer obesa con senos descomunales frente a mí, ella con la mirada puso su otra mano sobre mi nuca y me jalo para darme un beso, que yo respondí mas dejándome llevar por la situación que por otra cosa, los primeros besos fueron pequeños repetidos y rápidos, luego acerque todo mi cuerpo hacia ella hasta pegarla contra la pared, nuestros besos eran más largos, nuestras lenguas se encontraban a medio camino masajeándose una con la otra, su respiración era profunda, no sé cómo describirlo mejor pero era un sonido delicioso, sus dos manos las tenía sobre mi espalda y me apretaba más contra ella, una mana de mis manos la rodeaba por la cintura y mi otra mano la coloque en una de sus mejillas para controlar mejor el ritmo de mis besos. Nos continuamos besando de manera frenética, yo en ese momento no pensaba en nada, estaba vuelto un animal y ella también, con sus manos bajo mi bermuda y mi bóxer así sin más, mi pene completamente erecto salto de manera violenta, ahora yo estaba completamente desnudo y ella aun vestida, se inclinó y yo pegue mi cuerpo contra la puerta, ahí mismo tomo mi pene y lo primero que hizo fue lamer mi glande solo con la lengua, luego lo cubrió con ambos labios y finalmente lo introdujo todo en su boca y ...