1. ¡Me corro contigo, papá!


    Fecha: 23/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... alma a la espalda y volví a su habitación. En la pantalla del ordenador vi cómo Rocco le estaba rompiendo el culo a una joven y a mi hija decir:
    
    -"¡Dame, dame, rómpeme el culo!"
    
    -Saqué la polla, bordeé la silla y la vi totalmente desnuda con la mano derecha en el coño y la izquierda acariciando sus gordas tetas. Le puse la polla en los labios. Fue cómo si mi hija viera el manjar más rico de la tierra. Abrió la boca y me la mamó sin manos, en realidad no me la mamó, me la devoró. Al rato, al sentir que me iba a correr, sacó la polla de la boca y me dijo:
    
    -"Siéntate en la silla."
    
    -Me senté en la silla giratoria y ella se sentó sobre mi polla. La miré. Era un cuadro de su madre. Me besó con lengua y me folló a todo trapo. Al sentir que me corría dentro de ella echó la cabeza hacia atrás y dijo:
    
    -"¡Me corro contigo, papá!"
    
    -¡Como temblaba, cómo se estremecía, cómo se corría la muy puta, y digo puta porque al acabar de correrse, se levantó y me puso el coño en la boca, y con voz autoritaria, me dijo:
    
    -¡Cómeme el coño!
    
    -Lamí el coño con todo lo que estaba saliendo. No porque quisiera, que yo le iba a lamer el clítoris, fue porque ella cogió mi cabeza con las dos manos y la apretó contra su almeja babosa. Tuve que lamer y tragar mi leche y su corrida. Mi hija se frotó con mi lengua y no me soltó la cabeza hasta que se volvió a correr en mi boca.
    
    Su historia me había puesto cachondo y se lo dije:
    
    -Me acabas de empalmar, carallo.
    
    -Empalmar me iba a ...
    ... empalmar ella a mí. Supongo que a ti también te cuesta que se te levante después de correrte y a veces ni se te vueve a levantar y tu mujer te manda a tomar por culo.
    
    -Supones bien
    
    -Pues a mi hija le importó una mierda que mi polla estuviese arrugada, que estuviese casi cómo una tripa después de correrme. La viciosa se arrodilló delante de mí, y mamó y meneó, mamó y meneó..., hasta que la volvió a poner dura. Cuando lo consiguió, se levantó, me puso el culo en la boca, y me dijo:
    
    -"Cómeme el culo, papá."
    
    -Magreándole las tetas le mordí las nalgas y le lamí y le follé el ojete con la lengua hasta que volvió a sentarse sobre la polla y la clavó en su coño peludo. Luego la sacó, la frotó en el ojete y bajando su culo la clavó hasta el fondo. Me folló subiendo y bajando el culo y mirando cómo Tarzán se la clavaba en el culo a una joven mientras otra que estaba debajo de ella le comía el coño, Gemía y decía:
    
    -Dame, Roco, dame duro...
    
    -Yo viendo cómo mi polla entraba y salía del culo de mi hija me fui poniendo enfermo. No quería correrme dentro del culo de mi hija por si me lo volvía poner en la boca, pero cuando se corrió no lo pude evitar y me corrí yo también. Mis sospechas se confirmaron. Al acabar de correrse me puso en culo en la boca, pero esta vez me zafé, ya que mi leche la desparramó en la cara, de lo que no me zafé, y lo agradecí, es de que volviera a poner el coño en mi boca y me lo diera a comer hasta que se corrió de nuevo, gritando:
    
    -"¡¡Sííí, siii, ...