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Una obsesión
Fecha: 01/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: eroticteller, Fuente: CuentoRelatos
... otra forma. Pero ese episodio sexual apareció en un sueño que tuve una noche. Pocas veces se recuerda lo que se sueña, pero yo me desperté con un recuerdo tan intenso de lo que soñé que lo escribí para que no se me olvidara. Ese es el relato erótico y, aunque lo he adornado levemente, la mayoría es lo que dejé escrito ese día. Perdonadme toda esta introducción, pero creí necesaria narrarla para poneros en situación. Sobre el sueño que viene a continuación, probablemente la mayoría lo encontrará muy suave en comparación con lo que se lee por aquí, pero, para mí, es lo más sexual que me había pasado en mucho tiempo. Esa tarde había estado pensando en ella, como tantas otras veces. Fui realista, sabía que todas mis fantasías o deseos con ella jamás se cumplirían y, por ello, me sentía abatido… nuevamente. Pero soñé con ella. En mi sueño, estábamos en una casa, supongo que reunidos con más gente, como si fueran unas convivencias o algo parecido. Paula estaba en la cama de mi habitación tapada con las sábanas. Estaba boca arriba, y pude apreciar cómo, debajo de las sábanas blancas, se marcaban sus pezones. Tenían que estar duros, y me preguntaba por qué. Siempre me había preguntado cómo serían: si con areolas grande o pequeñas; si serían más oscuros o más claros. Estuvimos hablando un rato de temas que no recuerdo, pero, al final, me sorprende cuando me dice: “Si quieres, me quedo aquí contigo”. Yo estaba de pie, mirándola embobado, y en cuanto oí esas palabras, ...
... acepté y me metí en la cama. Sé que ella estaba en bragas porque, al levantar la sábana para meterme dentro se las vi. Eran bragas blancas, de algodón, y en ese breve vistazo vi que se le ajustaban mucho al sexo, de manera que sus labios se le marcaban tremendamente. Sé que me acurruqué junto a ella; la abracé y le di besos en la mejilla; le acaricié el pelo. La tenía junto a mí: yo estaba desnudo y notaba su piel contra la mía; notaba sus muslos en mis muslos, y sus tetas contra mi pecho. Me sentía en otro mundo. En la siguiente escena del sueño recuerdo que ella estaba a horcajadas sobre mí. Tengo una vaga sensación de que estaba desnuda de cintura para abajo; sí, me doy cuenta de que ya no tenía las bragas puestas. En esa postura me dijo: “Follar no es lo más importante”, y yo asentí. Yo estaba empalmado y mi polla estaba mojada, no sé si por los flujos que emanaban de ella o por mi propio semen; sé que ella se movía y gemía, y que yo le estaba tocando las tetas… unas tetas jóvenes y duras. Las apretaba con fuerza mientras notaba cómo la polla sonaba dentro de su coño; mientras entraba y salía, chapoteba en sus jugos, y yo lo escuchaba. Por desgracia, ahí se interrumpió esa parte. En la siguiente escena Paula ya no estaba en la habitación. Yo estaba cerca de un río, creo, buscándola porque no aparecía, y temiendo que se hubiera suicidado por haberla dejado embarazada. Y ahí me desperté. Un sueño, extraño, como muchos sueños, pero tan real que durante el mismo llegué ...