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Sexo por dinero. La prima pagó la deuda con sexo
Fecha: 03/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... calor? Puso “toda la carne sobre el asador” (jugó todo a ganador), tomarla de la cintura, sentir su cuerpo, sentarla sobre la mesa, observar bien de cerca sus pechos, sobre todo la entrepierna, enrulados vellos, trigueños con el aroma de su sexualidad a tope. Palmas conteniendo sus “meloncitos”, fricciono los pezones, los primeros gemidos escurren de sus labios. Acerqué mi boca, hasta frotarme en los vellos, embriagarme del aroma de la conchita, borracho de lujuria abrí los labios mayores, apoyando en los perfumados jugos, la lengua activa, los dedos cola-borando en activar todas sus zonas erógenas. Los gemidos profusos impulsan a ser más contundente, subirla a la cima de la ola, agitar la espuma del placer y dejarla caer al vacío del abandono. Volver a subirla y llevarla al delirio, los jadeos y gemidos aturden mis sentidos, sus muslos sobre mis hombros aprietan mis orejas, solo puedo sentir palpitar la vida en su sexo, latir la lujuria en sus entrañas, jadear hasta perderse en la vorágine de un orgasmo agitado y gritado. Pensó que todo había concluido, en medio del delirio secuestré el clítoris en mi boca, lamiendo, acosando a la cereza madura del deseo, vuelvo a subirla por la espiral de sensaciones, prolongar e intensificar el orgasmo hasta agotar sus reservas, deliciosamente agotada por la intensidad de sensaciones, se dejó estar en la vorágine de la tormenta, tomada de la cintura, volcada sobre mí. - Woww nena, qué forma de venirte, qué rápido. No ...
... parece que vengas de tener sexo hace un momento. - Es que no tuve sexo, él hizo sexo, fue un rapidín, no siempre me espera, yo recién comenzaba a calentarme cuando él ya me acabó dentro. De ese momento de sexo en auto, solo traje su leche dentro y la calentura que hiciste estallar por los aires. - Gracias, me gusto sentirte así, es lo que más disfruto, ser el artífice del goce de la mujer. Terminamos la cerveza, pedimos una piza al delivery, nuevamente cerveza, erotismo, juegos y caricias. - Tengo una película porno te interesaría verla, sé que a las mujeres no les gusta tanto. - Yo no soy todas, busca y la vemos, tal vez aprendamos algo... Sabe jugar sus cartas, palabra justas, gestos adecuados, maneja la seducción y el desafío. La película típica de las porno, lugares comunes, solo reparó en una escena cuando un negro, un tipo común, pero con un miembro bien grueso, le hacía sexo a la rubia, ella encima de él, frente al espectador, se deja penetrar por esa gruesa herramienta, los ojos desorbitados, los de la protagonista y los de Cristina, por el tamaño de lo que está comiendo. Esa escena es motivo de comentarios, manifiesta que también le gusta el sexo anal, sus dos hombres no gustan de hacérselo, extraña cuando lo hacía con un amigo. – Estás frente a un fanático del anal. La coloqué sobre mis rodillas mientras vemos la película, despertado el deseo de hacerlo ya mismo, en brazos y la llevé a la cama. Como corresponde, comencé por comerle la boca, ...