1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (44)


    Fecha: 05/06/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... sangre y duras y procuré darme prisa para no terminar follando debajo del chorro de agua, prefería que fuera en la cama y que durara toda la noche.
    
    Me sequé y pasé a la habitación sin esperarle, me comportaba como un chico pequeño y juguetón y me escondí debajo de la sábana y el edredón tapándome hasta los ojos. Sus ojos me miraban malévolos y entre risas se metió entre las sábanas conmigo, estaba húmedo y no se había terminado de secar del todo.
    
    Nos abrazamos y nos miramos a los ojos antes de que nuestras bocas se encontraran en un beso y mientras me introducía su golosa lengua en la boca busqué con la mano su verga, él hizo lo mismo y nos las acariciamos masturbándolas y también nos cogíamos de los huevos.
    
    Su impaciencia le llevó a buscar mi culo y comenzó a pasar la mano por las redondez de mis nalgas hasta llegar con la punta de los dedos a mi ano.
    
    -Hagamos un sesenta y nueve. -no se si lo dijo o lo insinuó, pero fue suficiente para que retirara la ropa que nos cubría y me tendiera boca arriba, él se colocó sobre mi apoyado en sus rodillas y dejando sus partes viriles sobre mi cara.
    
    Bajó el cuerpo hasta que le sujeté la dura polla y me la llevé a los labios para besarle la punta, él hizo lo mismo imitándome, luego me la introduje y pensé que continuaba creciendo. El sabor era muy rico, y yo, un come pollas goloso y deseoso de verga, lo disfrutaba saboreando el líquido que le extraía aspirando con fuerza.
    
    Primero le contenía sujetándole las caderas para ...
    ... que no entrara toda, para envolverla en mi lengua rodeándola, lamiéndola, y poco después era yo el empujaba de sus nalgas para que me la metiera entera, hasta el fondo sin sentir molestias, sin embargo notaba sus arcadas intentando imitarme en la mamada.
    
    Me encantaba mamar polla y sentir la boca llena, de carne caliente y rica, jugosa y tierna, la bolsa de sus cojones parecía un balón cubierto de pelos sobre mis ojos hasta que caía y los aplastaba sobre mi frente.
    
    Estuvimos un buen rato chupando, mamando nuestras vergas y tocando los ojetes hasta que sentí que me correría si seguía sintiendo su boca que ahora chupaba de polla queriéndomela arrancar. No obstante fue él quien impuso la parada, tenía que estar en las mismas condiciones.
    
    -Déjame o me corro. -me habla con la boca aún llena de mi verga y se la sacó, yo hice lo mismo pero su polla y sus peludos huevos quedaron pegados a mi cara. Se estiraba queriendo llegar con su mirada al ojete que ahora abría con sus dedos y me introdujo la punta de la lengua.
    
    -¡Ayyy! Eso es muy rico, continua amor. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! -gemía como todo un puto cada vez que me metía la puntita.
    
    -¡Ay! Álvaro, dámela ya amor, métela en mi culo. -me coloqué tumbado de espaldas y él me puso las piernas en sus hombros, con la punta de la polla en la entrada de mi agujero y no la metía solo me miraba con una intensidad que me mataba. Empujé mi cuerpo hacia él para ser yo quien me la ensartara.
    
    -¡Por favor! ¡Por favor! Necesito polla que ...
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